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Control de pasajeros procedentes de la UE en el aeropuerto de Dusseldorf. :: EFE
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Merkel frena la inmigración que vive de las ayudas

El Gobierno limitará a seis meses el permiso de residencia a aquellos ciudadanos de la UE que llegan a Alemania en busca de trabajo

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Los europeos que acudan a Alemania sin trabajo y con la intención de beneficiarse de su generoso sistema social lo van a tener más difícil aún, por no decir imposible. El Gobierno de la canciller federal, Angela Merkel, prepara un proyecto de ley con una serie de medidas drásticas para acabar con ese tipo de abusos que incluyen desde la expulsión con una prohibición de entrar de nuevo en este país a multas e incluso penas de cárcel, así como una normativa mucho más estricta a la hora de conceder las distintas ayudas sociales que se otorgan en Alemania. El catálogo contempla también limitar a seis meses el permiso de residencia a aquellos ciudadanos de la Unión Europea que llegan a Alemania en busca de trabajo. Si en ese tiempo no han encontrado empleo tendrán que volver a casa.

La elaboración del paquete se ha visto acelerada después de que el fiscal general de la Corte de Justicia de la Unión Europea en Estrasburgo, Melchior Wathelet, anunciara que Alemania está en su derecho de negar el pago de ayudas sociales «para evitar abusos y una cierta forma de turismo social». Wathelet señaló que a los ciudadanos de la UE que se trasladen a Alemania con la sola intención de beneficiarse de su sistema social se les pueden negar las subvenciones destinadas habitualmente a los parados que ya han perdido el subsidio de desempleo, pero que antes habían trabajado en este país o residían en él antes de llegar a la edad laboral, las llamadas ayudas 'Hartz IV'.

La intervención de Wathelet se produjo, a instancias de un tribunal alemán, por el caso concreto de una joven rumana que reclamó las ayudas 'Hartz IV'. La interesada vive desde hace varios años con su hijo nacido en Alemania en casa de su hermana en Leipzig. Nunca ha trabajado, ni en su país ni en Alemania, y tampoco ha buscado ni busca empleo. Pese a todo percibe los 184 euros mensuales de ayuda por hijo que concede el Estado y un adelanto de casi 200 euros mensuales de manutención por los pagos que no realiza el padre de su hijo. Con la ayuda 'Hartz IV' sus ingresos, todos ellos en forma de ayudas y subvenciones públicas, se habrían acercado a los mil euros. Un claro caso de abuso para el tribunal de Leipzig encargado del caso.

El paquete del Gabinete de Merkel contempla también expulsar de Alemania y negar el retorno al país por un periodo de hasta cinco años a los ciudadanos de la UE que den datos falsos o incompletos a las autoridades a la hora de solicitar ayudas sociales. Esa falsedad podrá llegar a ser contemplada como delito castigado con hasta tres años de cárcel y una jugosa multa. Y también tiene previsto controlar estrictamente la concesión de las ayudas públicas por hijo, que se elevan a 184 euros mensuales para cada uno de los dos primeros hijos, 190 euros para el tercero y 215 para el cuarto y los siguientes. Ayudas que se conceden hasta la mayoría de edad o el fin de los estudios a todos los niños registrados. Quien quiera beneficiarse de ellas deberá presentar en el futuro su número de identificación fiscal ante la Hacienda alemana.

Rumanía y Bulgaria

Esta última medida está motivada por el creciente abuso que se ha registrado en Alemania desde que Rumanía y Bulgaria disfrutaran a comienzos de 2014 de la libre circulación de personas y mano de obra en la UE. Las autoridades locales -son los ayuntamientos los que conceden las ayudas por hijo- se quejan de que son muchos los ciudadanos procedentes de esos dos países que realizan «turismo social» a Alemania, donde, sin trabajar ni haber trabajado, registran a sus numerosos hijos, que se quedan en su país de origen, para beneficiarse de ese tipo de subvención.

El proyecto de ley, elaborado por un equipo de secretarios de Estado de varios ministerios implicados, podría estar listo para principios de junio y su aprobación por el Gobierno será inmediata. Rápida será igualmente su sanción por el Bundestag, el Parlamento alemán, donde la gran coalición de conservadores y socialdemócratas tiene una aplastante mayoría muy superior a los dos tercios.