Los becarios universitarios crecerán este curso casi un 9%
Las comunidades autónomas invocan «problemas de calendario» para aplicar la nueva normativa de acceso a la universidad
MADRID.Actualizado:Las becas y ayudas al estudio concedidas este curso a los alumnos universitarios crecerán entre un 8% y un 9%, y de ellas se beneficiarán 322.318 jóvenes. Al término de la Conferencia General de Política Universitaria, el ministro de Educación, José Ignacio Wert, aseguró que el aumento se produce a pesar del descenso de matriculados universitarios y de solicitudes de becas. Según los cálculos de las autoridades educativas, en el presente curso se otorgarán 25.000 becas más.
Hasta ahora se han dado 291.230 becas, lo que significa que se han tramitado el 96 % de las solicitudes, frente a las 297.443 del curso pasado. El incremento registrado obedece a un «importante» aumento en el rendimiento académico de los estudiantes, según destacó el ministro. Las becas concedidas representan el 59,6 % de las solicitudes. Al mismo tiempo, la denegación por causas académicas ha pasado del 21,2% al 16,5 % en este curso.
De acuerdo con los cálculos del Ministerio de Educación, el rendimiento estudiantil ha evolucionado de 6,8 a 7,4 puntos de nota media. Wert sostuvo que aún no se puede saber la cuantía media de las becas, por cuanto que para ello deben estar procesadas todas las solicitudes. Así las cosas, la cantidad destinada a ayudas al estudio se cifra en 1.411 millones de euros.
En cuanto al acceso a la universidad, los titulados de Formación Profesional de grado superior seguirán teniendo, como hasta ahora, un cupo de acceso a las carreras. Wert adujo que a estos estudiantes, como ya no están obligados a realizar la prueba de selectividad, se les puede aplicar ya la nueva normativa para el curso próximo.
A los alumnos procedentes del bachillerato europeo y del internacional también se les aplicaría ya el procedimiento, toda vez que cuentan con las «garantías de las instancias de acreditación» de esas titulaciones.
Varias comunidades autónomas solicitaron que las nuevas normas de acceso se impongan al mismo tiempo para todos los alumnos. Con la entrada en vigor de la Ley Orgánica de Mejora de la Calidad Educativa (Lomce), la supresión de la selectividad se llevará a cabo en el curso 2017-2018. En este sentido se manifestó la directora de general de Universidades e Investigación de Asturias, Miriam Cueto, quien alegó que la «mayor parte» de las autonomías invocaron en el encuentro «problemas de calendario» para introducir el nuevo modelo de acceso.
Aunque la ley que reforma el sistema educativo prevé que además de la evaluación final de bachillerato los alumnos tengan que someterse a pruebas específicas diseñadas por cada universidad -como entrevistas o notas en asignaturas concretas, entre otros criterios-, el ministro apuntó que las comunidades autónomas podrán acordar con sus universidades un sistema único.
Es lo que va a hacer Cataluña, según adelantó el secretario general de Universidades de la Generalitat, Antoni Castellà. En esta comunidad se ha acordado hacer una única prueba de admisión, algo que para Wert está «perfectamente contemplado» en la ley. «Entra dentro de las competencias de las comunidades autónomas. Si lo han pactado así con las universidades, no hay nada que lo impida. Hay que decir que ya en el decreto se prevé la posibilidad de que se pongan de acuerdo para establecer criterios comunes dentro de una comunidad», afirmó el ministro José Ignacio Wert.
El ministro dijo estar dispuesto a estudiar las alegaciones de las autonomías, si bien adelantó que la «inmensa mayoría» de los aspirantes lo harán en 2017 porque han cursado el bachillerato español. Para el titular de Educación, se trata de un sistema «más flexible» para aquellos que han estudiado fuera. «No hay razón para que no se aplique el curso que viene» a determinados colectivos, como los mayores de 25, 40 y 45 años, estudiantes de FP de grado superior o alumnos provenientes de bachilleratos extranjeros.
Con relación al decreto de homologación de titulaciones y el conflicto surgido con los ingenieros superiores, Wert anunció que el problema se resolverá pronto. Estos titulados se quejan por la equivalencia de su titulación al nivel 2 (grado) en lugar del 3 (máster), como ocurre con sus colegas europeos. Según Wert, los razonamientos de este colectivo están inspirados por el «sentido común».