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Guerra abierta por un espacio dentro de Alcaldía
La ubicación de la nueva oficina de Contratación crea un conflicto en la Corporación municipal. El Gobierno da de plazo hasta hoy para que los grupos trasladen sus sedes a la Casa de la Cultura, pero la oposición se niega
SAN FERNANDO Actualizado: GuardarUn conflicto político que se ha convertido en una guerra abierta. Hoy acaba el plazo que ha dado el equipo de Gobierno local a los grupos municipales para que trasladen sus sedes. Actualmente se encuentran en la sede de Presidencia, donde están todos los órganos de Alcaldía, en el lugar en el que el Ayuntamiento pretende ubicar la nueva oficina de Contratación, ya que el Consistorio considera que es la mejor opción para mejorar la gestión, pues precisa estar cerca de la Secretaría General. Es el motivo por el que se ha adaptado un espacio en la Casa de la Cultura, lugar al que niegan irse los grupos de la oposición.
«Es una decisión para mejorar la gestión del Ayuntamiento de cara al ciudadano, por lo que no contemplamos que haya ningún problema por parte del resto de grupos, porque entonces lo único que buscan es paralizar el trabajo municipal», dijo la delegada encargada de la modernización del Consistorio, Úrsula Ruiz.
Pero lo cierto es que hasta el momento el único que está instalado es el grupo del Partido Popular (PP), aunque el Partido Andalucista (PA) también tiene designado su espacio, el resto no ha dado ninguna señal de su traslado cuando el plazo para ello finaliza hoy. «Yo no tengo notificación de que exista ningún problema con este traslado», indicó Ruiz.
Pero los grupos de la oposición difieren, incluso aseguran que remitieron un escrito mostrando su disconformidad que entró en registro el día 28 de mayo. De hecho, tanto el Grupo Municipal Socialista (PSOE), el Grupo Municipal Ciudadanos por San Fernando (CxSFDO) y el Grupo Municipal de Izquierda Unida (IU) se han unido para rechazar de plano esta posibilidad. Aseguran que se trata de una decisión «unilateral» sin llegar a ningún tipo de acuerdo con la oposición, que incluso «desconoce los criterios de organización, eficiencia o económicos que obligan a realizar este cambio de ubicación de una manera tan precipitada». Exponen que la legislación les ampara y que lo único que pretende el actual equipo de Gobierno local es alejar a estar formaciones para «dificultar» la labor que tienen que hacer de control de la gestión así como para «perjudicar» a los ciudadanos que tendrán que desplazarse para poder realizar sus denuncias y quejas con respecto a la administración.
Mala organización
Todo ello, cuando los grupos de la oposición critican precisamente la mala organización de las dependencias municipales. Tanto es así, que PSOE, CxSFDO e IU no entienden el motivo de que el PA cuente con unas instalaciones, «que acogieron a todo un servicio de recaudación, para ahora apenas ocupar el lugar que se ha convertido en el despacho del primer teniente de Alcalde, Francisco Romero, con varias estancias infrautilizadas y con un amplio despacho para su personal de prensa, cuando precisamente en el Ayuntamiento ya existe un lugar ocupado por otras tres personas de prensa».
Los grupos también se refieren a las reformas que se realizaron para acoger la nueva sala de prensa «cuando no presta un servicio directo a los ciudadanos, algo que sí realizan los grupos municipales. Por el contrario el Ayuntamiento, que tanto habla de ahorro, prefiere hacer obras y gastarse dinero, tanto en la Casa de la Cultura, adaptándola para el traslado de los grupos municipales, como ahora en las dependencias de Alcaldía que también tienen que ser reformadas para acoger al servicio de contratación». Pero esto es rebatido por la propia Úrsula Ruiz, que manifestó a la visita que realizó a las instalaciones, que toda la obra se ha realizado con personal municipal y que en cambio buscar otro lugar sería ampliar el gasto en alquileres del Consistorio.
Sea como sea, los tres grupos manifiestan la voluntad de continuar en sus actuales dependencias a la espera de que el Ayuntamiento rectifique en su postura y abra una vía de diálogo para lograr un consenso, «tal y como ya se expuso en un escrito sellado por el propio registro municipal que espera respuesta desde el pasado 28 de mayo».
Es decir que no abandonarán sus actuales dependencias a pesar de que el plazo para hacerlo acaba hoy. Ahora el Ayuntamiento tendrá que valorar la forma de enfrentarse a este conflicto que se ha convertido en una guerra abierta. Hoy se escribirá un nuevo capítulo.