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Obama abraza a su esposa e hijas tras su discurso en la convención. :: SAUL LOEB / AFP
MUNDO

El paro le da la resaca a Obama

El desempleo supera de nuevo el 8% y complica el camino del presidente a la reelección

MERCEDES GALLEGO ENVIADA ESPECIAL
CHARLOTTE.Actualizado:

Después de dar el discurso más importante para su reelección, Barack Obama se despertó ayer con lo que sus rivales llamaron «la resaca» de la fiesta demócrata. El paro bajó en agosto del 8,3% al 8,1% pero no porque la economía estadounidense cree empleo al ritmo que se esperaba (96.000 puestos en lugar de los 125.000 anticipados), sino porque 368.000 personas se han rendido.

«Por cada empleo que se ha creado casi cuatro estadounidenses han renunciado por completo a seguir buscando trabajo», analizó su rival Mitt Romney. «Esto es más de lo mismo para la clase media que está viviendo la peor recuperación económica desde la Gran Depresión. Después de 43 meses con el paro por encima del 8% está claro que el presidente Obama no cumple sus promesas y que sus políticas no han funcionado».

No era el tipo de conversación que la campaña de Obama quería tener tras cerrar convención del partido en Charlotte. La víspera, el presidente había prometido un millón de nuevos empleos para 2016, lo que lograría si el Congreso pasara el proyecto de ley que presentó el pasado septiembre. Los republicanos, embarcados en la lucha contra el déficit, no quisieron aprobar 447.000 millones de dólares (350.000 millones) en estímulos. Sobre todo porque, como admitió el líder de la oposición en el Senado, su prioridad es «dejar sin trabajo a Obama».

Lo recordó el miércoles Bill Clinton, en el discurso más aclamado de la convención. El expresidente que gestionó la mayor era de crecimiento económico de EE UU en tiempos de paz advirtió de que, dado que Obama se encontró la economía «en caída libre», con una pérdida mensual de 750.000 empleos, «ningún presidente podría haber reparado todo el daño en solo cuatro años».

Clinton, que atribuye sus éxitos económicos a la simple aritmética, recordó que la Ley de Recuperación conocida como estímulo económico ha traído 29 meses seguidos de creación de empleo en el sector privado con 4,5 millones de puestos, a lo que hay que sumar los de agosto. «El Congreso republicano, cero», subrayó. «Y durante ese mismo tiempo en el mandato de Obama se ha creado también medio millón de empleos manufactureros, la primera vez que crecen desde los 90».

A la lista de éxitos los demócratas incluyen también el millón de puestos que salvó el rescate de General Motors, en el que según el vicepresidente Joe Biden, Obama «entendió que lo que estaba en juego era también el orgullo de EE UU». Tras la nacionalización pactada hoy trabajan en esa industria 250.000. Romney, cuyo padre fue presidente de la patronal automovilística y gobernador de Detroit, dejó claro en su día que la hubiera dejado ir a la quiebra. «Obama: 250.000 nuevos empleos. Romney: cero», apuntó Clinton.

Empleos en el gas

En el discurso con el que aceptó el jueves la nominación de su partido por segunda vez, Obama prometió otros 600.000 puestos en el sector del gas natural para final de esta década, además de contratar 100.000 profesores en los próximos diez años, entrenar a dos millones de trabajadores, invertir lo que el país se ahorra en guerras en reactivar la economía, reducir el déficit en cuatro billones de dólares (3,1 billones de euros), doblar las exportaciones y reducir a la mitad las importaciones netas de petróleo

Puede sonar ambicioso, pero no lo es dado que el potencial de crecimiento de EE UU está entre el 2% y el 2,5% y sus exportaciones remontarán con la recuperación mundial. De hecho su rival ha prometido 12 millones de puestos para el 2020. Según el analista David Gergen, que ha sido asesor de varios presidentes, el jueves Obama «bajó el listón de las expectativas». En comparación con el del candidato de la esperanza que se coronó en Denver hace cuatro años, éste fue «mucho más contenido, mucho más maduro, porque no promete tanto. Tiene miedo».

Ningún presidente de EE UU desde Roosevelt ha logrado la reelección con el paro por encima del 8%. A Obama solo le quedan dos meses para librarse de esa espada de Damocles o romper la profecía. Su discurso enardeció a sus seguidores y batió récords en Twitter pero fue considerado mediocre y carente del aura que le llevó a la Casa Blanca en 2008. «Hemos salido de la convención con el momentum de nuestra parte, pero nuestra sospecha es que para la semana que viene estaremos donde estábamos», reconoció ayer su estratega David Plouffe.