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ESPAÑA

De criminales sin escrúpulos a ladrones de gallinas

La Audiencia Nacional ha tramitado este verano cuatro órdenes de detención diarias contra extranjeros

MATEO BALÍN
MADRID.Actualizado:

Robert Magyar, húngaro de 41 años, pasaba sus vacaciones en una urbanización de Marbella cuando un importante despliegue policial irrumpió en su casa el jueves 23 de agosto. Los agentes dieron con este cabecilla de una organización criminal tras 'saltar' la Orden Europea de Detención (OED) que pesaba sobre él. Las autoridades húngaras le perseguían por su implicación en varios delitos y su rostro figuraba en la lista de los más buscados en España.

De gran corpulencia y experto en artes marciales, dirigía la banda 'black army', a la que se atribuyen homicidios y proxenetismo y que podía movilizar a más de un millar de personas. Su expediente judicial refleja, incluso, cómo llegó a enterrar vivo a un rival.

Magyar llegó a los calabozos de la Audiencia Nacional el 25 de agosto. El tribunal central es el encargado de tramitar las OED. Siete policías lo subieron hasta el juzgado de instrucción número dos. Antes de entrar, el juez Ismael Moreno aceptó la sugerencia de que le interrogaran esposado debida a su especial peligrosidad. Tras su declaración fue enviado a prisión mientras se tramita su entrega a Hungría. Este país hará frente al gasto que supone enviarlo en avión con diversos policías.

Pero no todos los detenidos que pasan por la Audiencia tienen este perfil tan oscuro. Este verano, por ejemplo, los juzgados de instrucción tramitaron cuatro OED al día, 230 entre el 1 de julio y el pasado 26 de agosto. Muchos de ellos están perseguidos en sus países por delitos que en España no pasan de falta, como robar gallinas, cerdos o gasolina. En estos casos los jueces los dejan libres. Pero el proceso es similar al del húngaro Robert Magyar.