Cita en el palacio de la Moncloa el 20 de septiembre
El presidente de la Generalitat no irá a la marcha independentista de la Diada para no tener más fricciones con el PP
BARCELONA.Actualizado:El presidente del Gobierno y el de la Generalitat se reunirán el 20 de septiembre en la Moncloa para abordar la reivindicación de Cataluña de contar con un nuevo sistema de financiación, similar al del País Vasco y Navarra. El encuentro se producirá a petición de Artur Mas, quien solicitó la cita por carta el 2 de agosto. Mariano Rajoy respondió el 10 de agosto con el vago compromiso de estudiar, sin citarlo, el proyecto de concierto catalán, a cambio pidió el apoyo de la Generalitat «en el complejo contexto actual» con el fin de impulsar la posición de España en Europa.
Fuentes de la Generalitat señalaron ayer que acudirán a Madrid con voluntad de diálogo y que en el encuentro ya deberían empezar a recibir algunas respuestas concretas. Entre otras cosas, la propuesta catalana, el gran objetivo de la legislatura para Artur Mas, de una Agencia Tributaria catalana bajo la tutela de la Generalitat que recaude los impuestos que pagan los catalanes.
Mas cree que el pacto fiscal es la última oportunidad que queda para resolver el encaje de Cataluña dentro de España por eso tiene un significado especial que la reunión se produzca una semana después de la Diada de Cataluña, en la que la Asamblea Nacional Catalana pretende convocar una gran manifestación de apoyo a la independencia. En las últimas semanas se ha especulado con la asistencia del presidente de Artur Mast, que al final no acudirá a la marcha, según confirmó su portavoz, Francesc Homs. Una ausencia que, entre otros objetivos, busca no abrir nuevos enfrentamientos con el PP.
Desde el Ejecutuvo autónomo, no obstante, se alimenta que la manifestación multitudinaria porque entiende que acudir al encuentro tras un éxito de participación con cientos de miles de catalanes pidiendo la independencia puede ayudar en la negociación. Considera que así podrá vender el pacto fiscal en la Moncloa como la última herramienta para detener el aumento del sentimiento independentista.