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España tiene el doble de repetidores que la OCDE y la mitad de excelentes

Las diferencias de resultados educativos son enormes y aumentan si se compara la calidad de la enseñanza

MADRID Actualizado: Guardar
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El sistema educativo español tiene dos graves problemas con respecto a los países de su entorno. Las aulas de los colegios e institutos cuentan con el doble de repetidores y la mitad de excelentes estudiantes. Esto provoca que la educación española no esté entre las más valoradas, según un informe del Instituto Valenciano de Investigaciones Económicas (IVIE) que ha patrocinado la Fundación BBVA. En 'Educación y Desarrollo. Pisa 2009 y el sistema educativo español', los expertos han analizado los datos sobre los conocimientos de los estudiantes de 15 años de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE).

Si comparamos a España con el resto de países de la UE, nuestro país obtiene buenos resultados en cuanto a equidad, es decir, la igualdad de oportunidades que tienen los estudiantes para acceder al sistema educativo y sus posibilidades económicas. En cambio, está por debajo en cuanto a rendimiento y calidad. Respecto a este último indicador y tomando como base 100, España se sitúa a la cola con un 44,4, superado ampliamente por Francia (124,9), Alemania (100,4), Italia (74,2) o incluso Grecia (71,4). El estudio apunta que más cantidad de educación no sirve de mucho si no va acompañada de la calidad suficiente. "Tenemos menos estudiantes buenos que la media europea y eso es preocupante", ha comentado Antonio Villar, coordinador del estudio y catedrático de Fundamentos del Análisis Económico de la Universidad Pablo Olavide e investigador del IVIE, que ha añadido que "aquellos que tienen mejores niveles educativos pierden menos empleo".

Otro de los aspectos que el informe destaca es el Índice de Pobreza Educativa. Esta variable tiene en cuenta la incidencia, la intensidad y la desigualdad de la insuficiencia en educación. España obtiene valores buenos en esta variable ya que se sitúa en torno al 50% de la media de los países objeto de estudio. Países como Italia o Grecia tienen un mayor índice de pobreza educativa que España. Cuando se habla de Índice de Pobreza Relativa se hace referencia al porcentaje de estudiantes que no consiguen alcanzar la formación mínima. Esto quiere decir que cuanto mayor sea este baremo, peor será el resultado de formación de ese alumno.

Por otro lado existen tres factores que explican las diferencias de rendimiento. Las individuales analizadas desprenden que los estudiantes repetidores tienen menor puntación en PISA que los no repetidores mientras que los alumnos que han asistido un año más a Educación Infantil tienen más puntuación. Respecto a las variables socioeconómicas, se señala que el nivel educativo y ocupacional de los padres como las posesiones educativas en el hogar, tienen un efecto positivo sobre los resultados obtenidos. En último lugar, están las relacionadas con el centro educativo, es decir, estudiar en una escuela pública o privada no explica las diferencias de rendimiento.

Fracaso escolar y excelencia

El fracaso escolar y la falta de atención a la excelencia han sido dos aspectos claves. El informe PISA destaca que en España hay un 36,6% de alumnos repetidores frente al 17,4% de los países de la OCDE. Los autores indican que si se hiciera un tratamiento precoz de las dificultades de aprendizaje, se podría reducir el número de alumnos repetidores en educación obligatoria. Sin embargo, Villar cree que no hay que desatender a los mejores. "Hay que evitar que haya alumnos que se queden descolgados", ha remarcado.

Respecto a la excelencia, mientras que el 7,6% de los estudiantes de la OCDE alcanzan niveles de alta cualificación, en España esa cifra se reduce hasta el 3,4%. Por ello, el informe PISA señala que es necesario flexibilizar el proceso de aprendizaje de los escolares que van a distintas velocidades. Asimismo hay que hacer posible que haya procesos diferenciados de enseñanza que podrían ayudar a que hubiese mayor número de talentos lo que serviría de estímulo para el resto del grupo.

El estudio plantea una serie de recomendaciones para conseguir mejorar el sistema educativo a medio y largo plazo. Los autores del informe consideran que hay que hacer hincapié en las políticas destinadas a mejorar los hábitos culturales de las familias; potenciar la cultura escrita, tanto convencional como digital; realizar pruebas externas que ayudarían a identificar las políticas con las que se consigan mejores resultados; proporcionar información a las familias sobre el nivel educativo de sus hijos, el colegio en el que estudian y el entorno en el que vivirán y ampliar la educación preescolar, ya que si en la educación infantil se extiende a edades tempranas, tiene un efecto positivo.

Villar cree que lo importante es cómo se invierte, aunque también reconoce que "no hay esperanza para que se incremente el gasto en Educación". A pesar de ello, este estudio destaca que hay margen para mejoras que no conlleven el crecimiento del gasto o que se puedan alcanzar modificando la composición del mismo.