Annan choca contra la firmeza de Putin
El Kremlin se mantiene contrario a una intervención militar y también a la aplicación de más sanciones
MOSCÚ.Actualizado:El emisario de la ONU y la Liga Árabe para Siria, Kofi Annan, no logró ayer arrancar al presidente ruso, Vladímir Putin, el mensaje de firmeza hacia el régimen de Bashar el-Asad que esperaba para poder salvar su maltrecho plan de paz. Le advirtió de que «la crisis en Siria ha llegado a un punto crítico». Putin, sin embargo, le respondió que su país hará todo lo que esté en su mano para apoyar cualquier esfuerzo pacificador, pero sin intervención militar y sin sanciones.
Al término de su encuentro con el máximo dirigente del Kremlin, Annan se limitó a decir que espera que «los miembros del Consejo de Seguridad encuentren una fórmula aceptable para todos». A su lado compareció ante la prensa el ministro de Asuntos Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, que aseguró no ver razones «para que no se pueda alcanzar un consenso».
Ambos se referían a la votación de una nueva resolución de Naciones Unidas prevista para hoy y que tiene como objetivo prolongar la actual misión de observadores, cuyo mandato vence el próximo sábado. No obstante, pese al optimismo de Lavrov, las posturas difieren considerablemente.
El proyecto de resolución occidental pretende incluir la amenaza de sanciones diplomáticas y económicas mediante un ultimátum de diez días para que Damasco ponga fin al uso de armamento pesado. Tales medidas están incluidas en el capítulo VII de la Carta de Naciones Unidas, que además contempla el uso de la fuerza contra aquellos países que pongan en peligro «la paz y la seguridad mundial».
Pero Rusia considera «inadmisible» vincular la posible aplicación de sanciones con la misión de observadores. «Vemos elementos de chantaje» en el proyecto de EE UU, Turquía y los países europeos, manifestó Lavrov el pasado lunes durante una rueda de prensa ofrecida pocas horas antes de la llegada de Annan a Moscú. Según el jefe de la diplomacia rusa, «si el documento no retira la mención al capítulo VII lo vetaremos».
Realista
«No es que respaldemos a Bashar el-Asad (...) lo que pasa es que no es realista exigir que deje el poder. No se irá, aunque no porque nosotros le apoyemos o dejemos de hacerlo, sino porque quien le apoya es una parte significativa de la población», afirmó Lavrov. Annan, por su parte, dijo nada más llegar a Rusia que el presidente de Siria «ya no controla muchas zonas del país».
Según algunos medios informativos rusos, Putin le exigió a Annan que «trabaje más con la oposición armada siria», es decir, que trate de convencerla de que también ella debe cesar los ataques. La semana pasada, el viceministro de Exteriores ruso, Guennadi Gatílov, reprochó al antiguo secretario general de la ONU la «falta de resultados en sus contactos con la oposición al régimen de El-Asad».
Este viaje de Annan es el segundo que realiza a Rusia en los últimos cuatro meses, el anterior tuvo lugar el 25 de marzo, y no ha logrado todavía mover un ápice la numantina postura del Kremlin. Tampoco lo ha conseguido la oposición siria en su viaje a Moscú del pasado 9 de julio. De momento, las autoridades rusas sugieren prolongar el mandato de la misión de observadores de la ONU durante tres meses sin incluir ningún tipo de ultimátum.