El Barça se juega la Copa distraído por los árbitros de la Liga
BARCELONA. Actualizado: GuardarEl Barça vuelve a Mestalla, uno de los estadios donde se ha sentido perjudicado por los árbitros en la Liga por dos penaltis no señalados a Messi ya con el 2-2 definitivo en el marcador. Aunque en esta ocasión se trata de la ida de la semifinal de la Copa del Rey, las declaraciones realizadas este martes por Sandro Rosell, presidente del club azulgrana, provoca que se solapen las dos competiciones. No parece la mejor manera de llamar a la concentración del equipo a escasas horas de un partido tan importante, el premio tras eliminar al Real Madrid en una eliminatoria que ha pasado factura física y mental, pero el máximo mandatario culé tenía ganas de transmitir un mensaje de irritación por los arbitrajes recibidos y eligió un acto oficial en el que el FC Barcelona firmó un acuerdo con la ONG Intervida. Sin duda, notó la presión del entorno azulgrana más beligerante, que considera que el silencio sobre los árbitros no ayuda, especialmente viendo que, como mínimo, el lamento continuado de Mourinho en el último año y medio no ha perjudicado al Madrid.
Primero fue Xavi, que admitió. «Este año los árbitros no nos están ayudando». Luego, Messi, quien, harto de comprobar que se castigan más sus protestas que las duras patadas que le dan, manifestó en Villarreal: «Los árbitros son unos soberbios. Si quieres hablar con ellos te amenazan con tarjetas». Y ahora, Sandro Rosell, empujado por uno de sus capitanes y por su gran estrella, comentó: «Los árbitros unas veces se equivocan a tu favor y otras se equivocan en tu contra, pero normalmente todo se equilibra al final. Por eso prefiero responder a la pregunta al final de temporada, aunque de momento la cosa no pinta bien para el Barça».
En el Valencia, Unai Emery ha avisado a sus jugadores que esperen al mejor Barça: «Incluso si vemos la eliminatoria contra el Real Madrid, es difícil. Las cosas positivas de este equipo superan por goleada a las negativas. Nos podemos agarrar a las negativas, como el partido que hicieron contra el Villarreal, pero no quiero que mis jugadores piensen que el Barcelona estará a un nivel bajo».