TENIS

Ferrer impone su ley

El número cinco del mundo se clasifica para cuartos de final del Abierto de Australia tras imponerse a Gasquet por 6-4, 6-4 y 6-1

MADRID Actualizado: Guardar
Enviar noticia por correo electrónico

"Intento meter siempre todas las bolas, ser muy duro". Las declaraciones son de un tenista que desborda alegría tras conseguir su pase a cuartos de final del Abierto de Australia después de vencer a Richard Gasquet por 6-4, 6-4 y 6-1. Las palabras son de un jugador que una vez más ha mostrado su receta mágica: piernas, garra, mentalidad ganadora y confianza en sí mismo. Una combinación perfecta para sobresalir en este deporte. Las señas de identidad de David Ferrer.

El número cinco del mundo comenzó como es habitual en él: con intensidad. Desde el primer momento intentó coger su derecha invertida y dominar con ella cada punto, variando la dirección de sus tiros. Enfrente, la estética y belleza del revés a una mano del francés era proporcional a la efectividad de ese golpe, el mejor de su amplio repertorio. Con la solvencia de ambos al servicio, el set avanzó sin sobresaltos. Hasta que el de Jávea tuvo su primera oportunidad para romper el saque de su oponente.

El alicantino no estaba siendo muy superior a su rival. Le estaba costando imponer su juego ante un Gasquet que se mostraba sólido desde el fondo de la pista. Pero en encuentros así, tan igualados, la diferencia está en el aprovechamiento de las oportunidades que te ofrece tu rival. Y para esos momentos, donde sobresale la concentración y la mentalidad, David Ferrer es un número uno. Convirtió su primer punto de 'break', conservó su servicio y abrochó la primera manga por 6-4.

Servicios rotos

Las vacilaciones de ambos convirtieron el segundo parcial en un carrusel de roturas de servicio. Si al comienzo del acto fue la fortaleza al resto del quinto cabeza la que se impuso -obtuvo dos nuevos 'breaks' y un 3-0 muy favorable-, rápidamente el francés le pagó con la misma moneda. Después de obtener un parcial de seis juegos seguidos, Ferrer se apagó ligeramente con su servicio y Gasquet igualó a cuatro el duelo.

Volvía a ser el momento clave del set. De nuevo, con 4-4, ambos tenistas estaban ante un juego decisivo para el resultado final. Y una vez más, Ferrer sobresalió en un momento determinante del encuentro. Habituado a rendir a su mejor nivel en los isntantes delicados de los partidos, el de Jávea no quiso ser menos ante Gasquet. Y obtuvo su premio: el segundo parcial del encuentro, el que le ponía muy cerca de los cuartos de final del Abierto de Australia.

Abatido moralmente, el galo tenía ante sí un reto heroico: levantar dos sets a cero a Ferrer. Pero no se lo creyó en ningún momento. Es más, ni siquiera lo intentó. Desde el comienzo del parcial se dejó llevar. El tenis rebosante de derroche físico, de ímpetu, de rigor y de talento del español fue demasiado para su oponente, que lo pagó con la derrota. En su próximo duelo, si se cumplen los pronósticos, ante sí el mayor de los desafíos: derrotar al número uno del mundo, Novak Djokovic.