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El FDP vota a favor de Europa y evita una crisis en Alemania
La fuerza de los euroescépticos dentro del Partido Liberal pone en peligro su posición como socio del Gobierno deMerkel
BERLÍN. Actualizado: GuardarEl presidente del Partido Liberal Demócrata(FDP), Philipp Rösler, obtuvo ayer un importante pero efímero triunfo político al perder la llamada 'ala de euroescépticos' la votación interna destinada a boicotear el apoyo del FDP, socio del Gobierno de coalición, al Mecanismo Europeo de Estabilización. Este trámite debe ser aprobado a comienzos del próximo año por el Bundestag. La derrota de los euroescépticos, que no lograron obtener el quórum necesario para implementar la medida, puso fin también, por el momento, a una nueva crisis en el seno de la coalición, que podría haber saltado por los aires si los rebeldes hubieran obtenido un triunfo.
Pero el resultado de la consulta dejó al desnudo que el actual líder del partido carece de la autoridad suficiente para imponer orden en el seno del FDP en un tema que es crucial para la estabilidad del Ejecutivo que dirige la canciller Angela Merkel. 20.363 militantes enviaron sus votos. De ellos un 44,2% respaldó el 'no' y un 55,4% se mostró a favor de la línea europeísta que defiende la dirección.
«Esperamos que los líderes del FDP reconozcan la importancia del resultado de la consulta», señalaron los representantes del ala rebelde, Frank Schäffler y Burkhard Hirsch, en un comunicado. Ambos portavoces destacaron que un 44,2% de votos es un porcentaje demasiado alto para no ser tomado en cuenta y sugirieron, además, que la votación había sido un medio para que las bases expresaran su descontento con la dirección.
Sus críticas no acabaron ahí. También cuestionaron la limpieza del proceso, que estuvo marcado por varias irregularidades y por una desafortunada intervención del líder del partido, que anunció la derrota de los rebeldes con una semana de antelación y cuando aún seguían llegando los votos a la sede de la formación.
En el otro lado, el presidente del partido aseguraba que «es un buen resultado, que demuestra que el FDP se mantiene claramente centrado en una postura proeuropea y esto es una buena noticia para Alemania, para Europa y para los liberales». Rössler puso fin a la sublevación con un argumento legal. Los rebeldes, dijo, no habían alcanzado el quórum de un tercio de los miembros, lo que invalidaba la legalidad de la convocatoria.
Peligrosa división
El alivio que inundó la sede del FDP en Berlín también se sintió en la central de la CDU, que había seguido con preocupación el desarrollo de la consulta. El partido que dirige Merkel sabía que un triunfo de los rebeldes habría causado un daño enorme a la coalición y, posiblemente, su ruptura.
A pesar de la derrota de los euroescépticos, el FDP sigue dividido a causa del trabajo realizado por el jefe del partido. Muchos militantes cuestionan su liderazgo y su forma de relacionarse con las bases y también con el resto de los miembros de la dirección, una conducta que puede provocar una nueva revuelta interna, esta vez para exigir su renuncia al cargo.
Bajo la dirección de Rössler, el FDP no ha logrado mejorar su imagen frente al electorado y todos los sondeos pronostican que solo obtendría un miserable 3% en caso de celebrarse ahora elecciones generales. La próxima cita electoral tendrá lugar el próximo 6 de mayo en el Estado federado de Schleswig-Holstein y nadie duda de que el FDP volverá a quedar fuera del Parlamento regional, una derrota que obligará al partido a buscar un nuevo líder y abrir otra vez el debate interno de la foramción.