El futuro presidente quiere que España tenga veto en los rescates
El político gallego detalla sus propuestas a cinco líderes europeos en una jornada maratoniana
MARSELLA.Actualizado:Mariano Rajoy quiere que España tenga capacidad de influir en la Unión Europea a la hora de aprobar o rechazar el rescate económico de países o entidades financieras. Una potestad que tiene hasta el momento porque el Fondo de Rescate (herramienta actual de la UE) no puede adoptar ninguna actuación sin la unanimidad de los 17 países de la zona euro, pero que corre el serio riesgo de sufrir alguna modificación.
Y es que el Consejo Europeo que se celebra este viernes en Bruselas debatirá, entre otros asuntos, dar luz verde al nuevo Mecanismo Europeo de Estabilidad. Fija en un porcentaje del 85% el mínimo para impulsar o frenar acciones económicas de este calado y que pueden ser claves a medio plazo para España, sobre todo, ante un hipotético proceso de recapitalización bancaria.Si se aprueba esta resolución, según explicaron ayer fuentes del PP, España se quedaría fuera del núcleo duro, al que sólo tendría acceso Alemania, Francia e Italia.
Para evitar este «despropósito», el futuro presidente propone ampliar ese porcentaje necesario para frenar o impulsar un rescate hasta el 90%, escalón al que, además de Alemania, Francia e Italia, también llegaría España. De momento, este arma solo se ha empleado para salir en auxilio de estados, como los casos de Grecia, Portugal o Irlanda, pero ya se debate sobre la conveniencia de intervenir aquellas entidades bancarias que puedan resultar tóxicas para el conjunto de la UE.
Rajoy planteó ayer esta iniciativa en los cinco encuentros bilaterales que mantuvo durante el del PPE. El futuro mandatario español conversó por la tarde con Nicolás Sarkozy y Angela Merkel, impulsores de la modificación del Fondo de Rescate para lograr mayor agilidad a la hora de salir en auxilio de algún país. Las fuentes populares no precisaron si ambos mandatarios respaldaron la pretensión de Rajoy, pero sí informaron de que el próximo jefe del Ejecutivo ha exigido a José Luis Rodríguez Zapatero que defienda esta postura durante el Consejo Europeo. «Ni la habían olido», exclamó un portavoz popular en alusión a la supuesta falta de reacción del Gobierno saliente.
Rajoy, dentro de su intensa agenda, también intercambió ideas con José Manuel Durao Barroso, presidente de la Comisión Europea; Jyrki Katainen, primer ministro de Finlandia y Donald Tusk, 'premier' de Polonia y presidente de turno de la Unión Europea. Además, tuvo la oportunidad de charlar, aunque de manera más breve e informal, con Silvio Berlusconi, exprimer ministro de Italia.
Reforma laboral
Mariano Rajoy, consciente de que el resto del continente mira con angustia las cifras de paro de España, que lastra en gran parte el crecimiento de la zona euro, reconoció que el mercado de trabajo español padece «rigideces que dificultan la recuperación del empleo». Para luchar contra esta lacra, el presidente 'in pectore' anunció «una profunda reforma de la legislación laboral». Es la primera vez que Rajoy califica de «profunda» una reformaque, hasta la fecha, se centraba en la negociación colectiva y en la simplificación de los contratos de trabajo.
El futuro presidente español explicó, asimismo, que en los primeros cien días de gobierno adoptará una decisión sobre si crea en España lo que se ha denominado un «banco malo», que asumiría todos los activos tóxicos procedentes del sector inmobiliario que, como recordaron las mismas fuentes populares, «no afectan a todas las entidades financieras españolas».
El líder del Partido Popular reiteró a todos sus interlocutores que España cumplirá con el objetivo del déficit, aunque aún no sepa qué porcentaje de deuda heredará del actual equipo de Zapatero. Desde el PP niegan que alguno de los mandatrios españoles haya preguntado si Rajoy subirá los impuestos o realizará nuevos ajustes en sanidad y educación para reducir el déficit.