Europa y sus órdenes
Actualizado:Cuando se preparaba la entrada de España en la UE todos pensábamos que era 'la cosa más natural del mundo'; había gente que se había hecho a la idea de que era algo que a los españoles nos iba a venir bien. Lo nuestro era la imaginación, la iniciativa; y siempre pensábamos en los alemanes cuando de lo que se trataba era del orden, de las cosas bien terminadas. Si nuestro trabajo podía considerarse de peor calidad: no era porque trabajásemos menos, que ya demostramos con la emigración al norte de Europa que trabajábamos 'como el que más'. Lo que podía haber pasado es que nos faltaba formación. Parecía que lo de la entrada en la UE era como lo de ir a colegio: cuando llegaba la edad escolar, no se discutía: se iba sin más historias. Sin embargo, ahora con toda la crisis por medio, algunos comienzan a decir que quizá lo mejor sería salirnos discretamente -eso, si nos dejasen- abandonar el euro y volver a la peseta. La UE sí nos ha enseñado a ser más serios ya que hemos tenido que aceptar unos estándares de calidad: cuando algo se ha hecho mal se ha desechado y cuando está medio bien se repite hasta que esté bien del todo. Nada nos impide seguir fomentado nuestra creatividad, pero hemos aprendido a trabajar haciendo las cosas bien.