EL PESCADO VENDIDO
Actualizado: GuardarEn el debate Rajoy-Rubalcaba faltó un columpio en el plató para que el candidato socialista subiera a hacer una vistosa pirueta ante la mirada sorprendida de Campo Vidal, que no tendría ese gesto entre las cabriolas pactadas con los respectivos asesores. Solo de esa manera Alfredo Pérez Rubalcaba habría conseguido contrarrestar las fuerzas, solo una pirueta mortal con salida en doble tirabuzón hacia atrás (como las que veíamos trazar sobre las aguas de la piscina Picornell en Barcelona 92) habría logrado evitar lo inevitable. Con las encuestas de cara, ante la senda ascendente de su rival, a Rubalcaba solo le libraba un efecto especial pero prefirió hacer un debate bastante plano; adiós columpio y adiós campaña.
No es que el debate televisivo decida mayorías que gobiernen pero era la ocasión ideal para lanzarse a romper la tendencia en contra, solo con «cumplir con los objetivos» como dicen en el PSOE no es suficiente. Salir a empatar nunca es una buena política, ni en política ni como entrenador de un partido solteros/casados. Pareció como si Rubalcaba, de tanto llamar indolente a Rajoy, hubiera caído en una pereza universal.
Y se equivocó Rubalcaba al decir lo que podría hacer Rajoy cuándo gobierne, dando por sentado que lo va a hacer y por lo tanto el debate es inútil. Pues si el candidato socialista acepta así la victoria del rival entonces está todo el pescado vendido y huelgan los siguientes mítines que se podrían reconvertir en teletiendas, o en mercadillos medievales que tan buen resultado dan en las fiestas locales.
Con el pescado vendido y aún nos queda más de la mitad de la campaña, unos cuántos mítines y luego las urnas pero viendo cómo se han puesto las cosas algunos ya se preguntan por qué no se abren los colegios electorales. porque Rubalcaba no se va a subir al columpio, no lo esperen (también ha renunciado a eso).