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Las horas

BUENO POR CONOCER Actualizado: Guardar
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No. Qué nadie se llame a engaño. No voy a hablar de la famosa película del director Stephen Daldry, que con guión de David Hare, y adaptación de la novela homónima de Michael Cunnihgham (ganadora del premio Pulitzer en 1999) consiguió el Oscar a la mejor interpretación femenina para Nicole Kidman. La cinta, en forma de historia triple, ensalza la magistral vida, como novelista y ensayista, de Adelina Virginia Wolf.

De lo que aquí tratamos es algo más prosaico, dimensión vulgar y cotidiana, pero de interés común. Nuestra vida, nuestro horario, él como cada día distribuimos esas 24 horas que conforman el día cotidiano. Trabajo, ocio, descanso, familia. Cada cual aplique su orden preferido.

En nuestro país existe un tremendo desfase en cuanto a horario se refiere con el resto de Europa. La Comisión Nacional para la Racionalización de los Horarios en España reclama de forma insistente que volvamos a tener el horario regido por el meridiano de Greenwich con el fin de mejorar la calidad de vida de los ciudadanos.

Sin ir más lejos nuestros vecinos portugueses, que adoptaron dicho horario y que están en nuestra misma situación geográfica y climatológica, tienen unos horarios más acordes con la salud a las horas de las comidas y los periodos de descanso. Un almuerzo a la una del medio día, una cena a las ocho de la tarde, como ocurría en la España de los años cuarenta, con lo que reclama la jornada laboral y reivindica el tiempo libre y la conciliación de la vida familiar. La mayor parte de la población trabajadora sigue un horario irregular y nada saludable de comidas, y no llega al óptimo en cuanto al número de horas de descanso nocturno. El modelo ideal al que debe aspirar España es el de los países nórdicos, tanto en los horarios como en la cultura del trabajo. No es cuestión de horas, no tiene sentido 'calentar la silla', la eficiencia se traduce en una flexibilidad en los horarios que permitan equilibrar la vida profesional, la personal y la familiar. Lo necesitan las empresas, lo demandan los empleados, lo requieren los usuarios y lo imploran los familiares.

A propósito ¿quién puede comprar algo en Cádiz-Centro antes de las diez de la mañana?