Es noticia:
ABCABC de SevillaLa Voz de CádizCádiz
Donald Tusk, acompañado de su esposa, saluda a sus simpatizantes. :: AP
MUNDO

Tusk se queda a las puertas de la mayoría

Los liberales necesitarán llegar a acuerdos de Gobierno para hacer frente al ultraconservador Jaroslaw Kaczynski

PACO SOTO
VARSOVIA.Actualizado:

Donald Tusk, el primer ministro de Polonia candidato a la reelección en nombre de Plataforma Cívica (PO, centroderecha), se situó ayer por la noche como el ganador de las elecciones legislativas que se celebraron en Polonia, uno de los pocos países europeos que crece económicamente y se encuentra alejado de la crisis. Según los primeros sondeos a pie de urna, en una cita electoral en la que más del 50% de los ciudadanos no acudió a votar, Tusk, con un 39,6% de votos, consiguió derrotar a su principal rival, el líder del ultraconservador y euroescéptico partido Ley y Justicia (PiS), Jaroslaw Kaczynski. Según los sondeos, el aspirante de la derecha radical habría alcanzado el 30,6% de los sufragios. El tercer puesto, con el 10,1% de votos, estaría en manos de Ruch Poparcia Palikota, una formación liberal y anticlerical liderada por el empresario y exdiputado del partido de Tusk Janusz Palikot.

El candidato liberal consiguió su segunda victoria electoral, pero no logró la mayoría absoluta, lo que significa que se verá en la obligación de gobernar en coalición o tener un sólido apoyo parlamentario si quiere llevar a cabo las reformas políticas y económicas pendientes y hacer frente a la dura oposición de la derecha radical. Cabe pensar que el conservador PSL de Waldemar Pawlak, que gobernó con Tusk en la legislatura saliente, será su aliado preferente, porque Palikot es demasiado izquierdista para un segmento de los votantes de PO. Habrá que ver si Pawlak, consciente del deterioro que ha sufrido la imagen de Tusk entre una parte de los votantes de PO, acepta gobernar de nuevo el país con los liberales. Si PSL rechazara la oferta de Tusk, podrían entrar en el baile postelectoral Palikot, aunque sea detestado por el sector más derechista de PO, o los socialistas de SLD.

«Normalidad democrática»

El presidente del Polonia, Bronislaw Komorowski (liberal), manifestó que «el voto de cualquier persona es tan representativo como el del propio jefe del Estado». Donald Tusk puso el acento en la «importancia» y «normalidad democrática» de la jornada, mientras queJaroslaw Kaczynski defendió una «Polonia fuerte que sabe hacer frente a sus compromisos». Por su parte, el cardenal Stanislaw Dziwisz, cercano al partido de Tusk, calificó de «cruciales» los comicios, porque decidían «la dirección del camino que emprenderá» Polonia. La jornada se desarrolló con normalidad a excepción de dos avisos de bomba que finalmente resultaron falsos y que obligaron a intervenir a los artificieros y cerrar temporalmente dos locales electorales. Más de 30 millones de polacos estaban llamados a las urnas para elegir a 460 diputados y 100 senadores.

En estas elecciones, midieron sus fuerzas dos Polonias enfrentadas que no se comunican entre sí, la de Tusk, moderna y europeísta; y la de Kaczynski, ultraconservadora, xenófoba y católica integrista. La de Tusk es mayoritaria, pero las dos Polonias son de derechas. Mientras Tusk representa una corriente moderadamente conservadora y partidaria de la economía de mercado, pero sin excesos neoliberales, y sueña con un país anclado en Europa, el jefe de filas del PiS encabeza la Polonia profunda y victimista que ve con malestar el gran cambio económico y social que vive el país y se siente cómoda rodeada de obispos y curas preconciliares y antisemitas.