Editorial

Obama sigue la corriente

La tasa a los más ricos se impone como táctica en las fuerzas de centro-izquierda

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El gobierno del presidente Barack Obama anunciará hoy un nuevo impuesto a los más ricos, en el marco de un plan fiscal encaminado a conseguir los 447.000 millones de dólares que precisa para sacar adelante su reciente propuesta de lucha contra el desempleo, que representa 9,1% de la población activa, y restablecer así la confianza en su liderazgo económico, muy debilitado por la coyuntura. De inmediato, los medios han comenzado ya a denominar el nuevo impuesto la 'tasa Buffet' porque el octogenario y multimillonario estadounidense Warren Buffet está proponiendo desde 2010 que los que más ganan, como él, deben pagar más, porque es muy injusto que los ricos tengan menos impuestos que la clase media. En Norteamérica, como en Europa, los beneficios del capital están sujetos a tasas más bajas que las rentas del trabajo. Aunque se conocen pocos pormenores de la figura impositiva en cuestión, según el 'New York Times', que ha adelantado la noticia, este impuesto involucraría a solo 0,3% de los contribuyentes, menos de 450.000 de los 144 millones registrados en EE UU. Es, con todo, improbable que esta propuesta salga adelante en el Congreso, donde la mayoría republicana ya ha rechazado la filosofía del plan presidencial, pese a que el desempleo es una materia muy sensible que desgasta a toda la clase política, y no solo a la actual mayoría. Con independencia del interés electoralista, un incremento de la progresividad fiscal es una medida lógica en momentos de crisis, en los que la insuficiencia de ingresos fiscales impide aplicar estímulos expansivos. En Europa, Francia, España e Italia están ensayando medidas semejantes, aunque con diferente formato. Sin embargo, se equivocarían quienes creyeran que el aliento socialdemócrata se manifiesta solo por esta vía, de dudosa utilidad en la práctica. El centro izquierda occidental -los partidos socialistas y socialdemócratas europeos y el Partido Demócrata norteamericano- están convencidos de que la igualdad de oportunidades en el origen se consigue mejor promoviendo grandes servicios públicos universales y gratuitos. Que en EE UU tampoco son, por cierto, una realidad..