ESTADO
Actualizado:Dijo Rubalcaba que «un déficit continuado es dinamita para el estado del bienestar». Seguro que sí, aunque para eso no hay que tener muchos estudios, hasta ahí llegamos hasta los del graduado raspado. Es como decir que una ingesta de alcohol continuada es dinamita para el estado de sobriedad. Pero hoy no voy a ir ahí, tranquilo Rubi, ya te pillaré en la campaña. Me quedo con ese término que usan y abusan nuestros políticos: bienestar, que, por cierto, no es lo mismo que estar bien. Claro porque uno, o una, que bien podría ser usted, viviendo en el estado del bienestar, que es en el que se supone que vivimos, puede ser que esté mal. Es más, yo hoy estoy mal; jodido por el saber, que no ocupará lugar, de acuerdo, pero genera un gasto que deja hueco en la cartera: concretamente estamos hablando de trescientos y pico euracos en libros de texto para una quinceañera que me obliga a trabajar más de lo que quisiera. Pues eso, que no entiendo algunos impuestos revolucionarios que colean todavía por ahí. Con ese dinero te compras las obras completas de Cervantes, Jesucristo, Pitágoras y Shakespeare, que reúnen más saber que los papiros subrayables que me ha traído la niña a casa, y te sobra para unas cañas. Vuelvo a mi rumie de hoy: si se supone que nuestro estado está considerado como el del bienestar, o por lo menos con eso nos quieren engañar, creo que debería haber ya una cumbre de jefes de clanes y barriadas para determinar cuáles son los mínimos exigibles para que nos puedan seguir aburriendo con eso del bienestar. Por ejemplo, si a uno se la está pegando su señora con otro, con otro mejor, aunque el cornudo viva en una casa con piscina y servicio, ¿es bienestar el estado que le define? Yo pienso que no. Para mi, ese señor está en un estado de déficit de cariño, de crisis de pareja, sin crédito, inmerso en una ruina emocional y en números rojos de moral, vamos, en el tercer mundo de la ilusión y probablemente sufriendo hambruna. Si he dado en su clavo, lo siento. Y aunque la circunstancia no le sea propicia, intente pasar buen día.