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PRESIDENTE DE ACOAUTO Y FACONAUTO Actualizado: Guardar
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Al hermano de Felipe IV se lo llevaron los diablos el día que se enteró de que le reducían la paga. Entre los recortes que tuvo que sufrir se encontraba prescindir del limpiador de dientes y de uno de los algebristas, reducir los medios de transporte a solo 2 literas, 2 carros, ocho caballos de coche, doce mulas y seis acemilas y una reducción de las comidas y las cenas que pasaban de once y diez platos respectivamente a solo ocho y seis; incluso su pobre mayordomo pasaba a cobrar solo 125.000 maravedíes al año. Demasiado para un principito en plena edad del pavo.

Cuatro siglos después, democracia en vez de monarquía absoluta, seguimos igual. Es bien cierto que las autoridades públicas ya ni van en litera, ni comen diez platos ni tienen mayordomos millonarios. Pero solo porque los han cambiado por Audis A-8 choferizados, comer a base de tarjetazos y cambiar el mayordomo por 'una corte de asesores'. Todo tiene que cambiar para que la vida siga igual, que decía el gatopardo.

Bueno, se echa de menos algo. Un Felipe IV que pegue el 'gran tijeretazo' . Un Felipe IV como Berlusconi que de la noche a la mañana ha decidido suprimir 36 provincias, 1.500 ayuntamientos y 50.000 cargos públicos. Ahorrando de esa forma a los contribuyentes italianos casi 50.000 millones de euros.

Dadas las circunstancia de ruina económica en las que se encuentra España ¿No deberíamos estar pensando en lo mismo? En mi opinión, la respuesta es Sí, sí y ya vamos tarde.

Sí primero porque es lo que quiere la gente. La gente esta harta de pagar Autonomías, diputaciones y ayuntamientos. Tenemos el ejemplo del ayuntamiento de Jerez cerca. Debe casi mil millones de euros, tanto casi como la comunidad autónoma de Extremadura que debe 1.500. 5.000 euros por jerezano. ¿qué español no prefiere que se reduzcan los impuestos a la mitad a cambio de tener la mitad de la administración? ¿Por qué no hacemos un referéndum de eso? Unificar ayuntamientos, quitar diputaciones y eliminar competencias autonómicas. Mejor eso a que nos suban el IVA y el IRPF, como nos va a pasar.

Sí, porque el riesgo se nos ha disparado y si no lo hacemos nosotros hoy mañana nos van a obligar los demás. Somos un estado sospechoso, no somos de fiar, y esto afecta a nuestra prima de riesgo. Ahora además el italiano nos ha dejado en evidencia. La amenaza de intervención va a ser muy real en los próximos meses. O controlamos la gangrena hoy o tendremos que cortarnos una mano mañana.

Sí, porque la primera que lo necesita es la aristocracia política española. Si no esto va a terminar como la revolución francesa. El ejemplo es la mejor arma que tienen los gobernantes y en estos momentos está oxidada. La verdad es generalmente vista y pocas veces oída. Donde no llegan las palabras puede llegar un gesto. A la gente hay que convencerla no con argumentos sino con acciones, con gestos. ¿Y qué puede convencer más que un sacrificio hecho en las propias carnes aunque sea bien pequeño?

El sacrificio nos lleva al ejemplo y el ejemplo al liderazgo. Y si hay algo que de verdad necesita España al borde del abismo es liderazgo. Necesitamos la chispa, el comienzo, el símbolo que nos demuestre la firmeza de la convicción que nuestra aristocracia democrática de salir adelante. Una muestra que nos anime a hacer los muchos sacrificios que van a ser necesarios para salir de la crisis.

Y eso bien lo ha entendido un Berlusconi que, atrapado entre los cuernos del dilema 'sacrificio o catástrofe', ha elegido sacrificio. El mismo sacrificio que eligió Felipe IV en su día, el mismo sacrificio que deberíamos elegir en España para no terminar como los griegos

'Sangra mi corazón' dijo Berlusconi al anunciar su 'gran tijeretazo' de 50.000 millones. 'Mellio il tuo cuore che il mio portafolio', debieron pensar aliviados el resto de los italianos.