Cameron le da más poder a la Policía
Los agentes podrán decretar toques de queda en zonas de Inglaterra y Gales como medida para controlar disturbios
LONDRES.Actualizado:La ministra británica del Interior, Theresa May, anunció ayer nuevos mecanismos para el control de los disturbios que pueden llevar a la imposición de toques de queda sobre los residentes de Inglaterra y Gales en determinadas áreas urbanas o rurales. Es la primera vez que el Gobierno de coalición entre conservadores y liberal-demócratas se plantea hacer una legislación para restringir el movimiento de la población en general. «Debemos asegurarnos de que la Policía tiene todos los poderes necesarios», defendió la responsable 'tory' del Home Office en presencia de los altos mandos de Scotland Yard.
Los tribunales pueden en la actualidad imponer restricciones geográficas o temporales sobre un individuo o un adolescente mayor de 16 años. La Policía, a su vez, puede obligar a un grupo de jóvenes a dispersarse de una zona previamente designada. Estas atribuciones podrían ahora extenderse para englobar a los menores de 16 años y para aplicar el toque de queda de una forma más generalizada y sin el previo consentimiento judicial. «Es obvio que mientras toleremos el tipo de conducta antisocial que ocurre cada día a lo largo y ancho del país continuaremos viendo altos niveles de crimen, una falta de respeto hacia la propiedad privada y desprecio por la vida en comunidad», advirtió la ministra.
May bajó el tono de sus recientes recriminaciones sobre las tácticas empleadas por Scotland Yard para controlar la violencia y celebró la valentía de los agentes antidisturbios que se enfrentaron directamente contra los que incendiaron, saquearon y sembraron el terror en Londres y el resto de las principales ciudades de Inglaterra durante cuatro días consecutivos de la semana pasada.
La ministra reconoció que la Policía «necesita poderes legales para enfrentarse a los criminales con acción robusta» y prometió su apoyo incondicional a una actuación policial dura «dentro de la ley y lo razonable». La titular de Interior informó ayer de que se publicará una nueva guía sobre estrategia, tácticas, arrestos y recursos que los diferentes cuerpos de Policía han de emplear en el combate de protestas y disturbios para evitar ambigüedades de juicio.
Limpiar los destrozos
Los violentos disturbios que han obligado al Gobierno de David Cameron a este cambio de estrategia se extendieron por zonas de 22 de los 32 distritos municipales de Londres de una «forma espontánea», según explicó ayer el presidente de la Asociación de Jefes de Policía, Hugh Orde, ante el comité de Interior de los Comunes. Ningún dato de inteligencia previno a Scotland Yard del desastre que se avecinaba al término de una manifestación pacífica en el barrio de Tottenham, en el norte de Londres, el sábado 6 de agosto. Pero dos días después, con media ciudad ardiendo, los agentes consiguieron acceder al sistema de mensajería privado de los móviles Blackberry, que Scotland Yard identificó como el canal principal de difusión de los objetivos que iban marcando los cabecillas de la revuelta. Así, y de acuerdo con la declaración de Orde, se pudo evitar el saqueo del distrito olímpico, a corta distancia del foco inicial de la protesta, de tiendas en torno al turístico Oxford Circus y de dos grandes centros comerciales, al oeste y este de la capital.
Por su parte, el viceprimer ministro Nick Clegg alcanzó un compromiso con el jefe conservador del Gobierno de coalición, David Cameron, y la oposición laborista para crear un «organismo independiente de comunidades y víctimas» que estudiará las causas de los disturbios. El líder liberal-demócrata anunció una «revolución de rehabilitación» que obligará a los «que se han comportado tan despreciablemente a mirar en los ojos a sus víctimas». «Verán las consecuencias de sus acciones y tendrán que trabajar limpiando el daño y la destrucción que han causado», dijo, distanciándose de la mano dura demostrada por Cameron hasta la fecha. Y añadió: «Necesitamos castigos que funcionen porque queremos cambiar su conducta futura».