JAQUE MATE
Actualizado:No hay derecho. El fútbol modesto ha recibido una nueva puñalada. Ese balompié que vemos domingo tras domingo en nuestros pueblos y pequeñas ciudades, el que nos aporta tantas y tantas historias, aquel que nos hace retrotraernos en el tiempo y disfrutar de todos aquellos aspectos que se perdieron en el ámbito profesional ha sufrido un ataque a la yugular. «Estamos ante la muerte del fútbol aficionado», señalaba ayer Maximino Martínez, presidente de la Federación Asturiana de Fútbol. Y, por desgracia, no se equivoca.
El nuevo horario destinado a los equipos del fútbol profesional ha servido para dejar herido de muerte al fútbol de toda la vida. En un fin de semana en el que hay partidos a todas horas y en el que el mítico carrusel pasará a mejor vida, los grandes perjudicados son los clubes humildes, todos esos equipos que dependen del aliento cercano sus aficionados para sobrevivir.
Ya no hay límites. Jugar a las 16.00 horas, a las 12.00 horas del domingo y en cualquier momento de la noche pasa a convertirse en una 'obligación' para los más 'ricos' de este sistema. Todo sea por los millones y millones de euros que Roures y su 'camarilla' ponen sobre la mesa, sin importarles el hundimiento de los más desfavorecidos. Al fin y al cabo, es la ley por la que se mueve el mercado. Y con esa oferta, los seguidores prefieren quedarse en sus hogares, al calor de la chimenea en el invierno y junto al aire acondicionado cuando ya aprieta el sol, con su cerveza y sus frutos secos.
Con este panorama, las diferencias entre clubes se acrecientan, los beneficios siempren son para los mismos y los sinsabores aumentan cada vez más en las casas de los pobres. Y en ese camino que algunos han diseñado, la historia del fútbol se quedará para rellenar los libros. El 'jaque mate' al fútbol modesto es evidente. Esperemos, por el bien del deporte rey, que todo quede en una anécdota. No será sencillo.