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Futuro inmediato

Juan Teba
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Merodeando los palacios blindados donde se custodian o se esconden los fondos de inversión mundiales de renta fija, deambula una extraña criatura que responde al nombre de Neel Kashkari, alto ejecutivo de unos fondos de inversión que solo pueden husmear altos ejecutivos de nacionalidades imprecisas, como el citado, de presunta nacionalidad griega, si es que ya no no ha cambiado de nacionalidad en las últimas pleamares de las bolsas que arruinan y machacan diariamente a numerosos bien intencionados inversores.

Kashkari, que no es como Rupert Murdoch, un señor que se deja ver y tocar y dueño del diario “The Wall Street Journal”, vive entre sombras imprecisas y de tarde en tarde aparece y desaparece en el gran teatro del drama de la crisis mundial sin dejar rastro. Y ha dicho el presunto griego desde algún rincón del planeta que la salida de la crisis mundial menos dolorosa consiste en acudir al drama griego y posicionarse con los cañones llenos de de deudas soberanas y de divisas de buena salud (¿) para asegurar las economías de Italia y España. De Portugal, Irlanda y Grecia ni habla. Un mensaje para Griñán, ahora que el líder regional está intentando “hermanarse” con una IUCA que lidera Diego Valderas y que se muestra más flexible que en otros tiempos en los que ni saludaba por las mañanas. Un frente PSOE-IUCA ante un PP que rozará la posibilidad de evitar una posible mayoría absoluta en la paciente Andalucía.

Valderas, como el griego Kashkari, buscando alianzas para salvar a Occidente. Es una posibilidad que se le brinda al líder Griñán. La única dificultad que puede tener el lugareño Valderas, para llegar a crear una coalición recatada y nada vocinglera que le permita entrar en zapatilla en el palacio de san Telmo, es aliarse con esa “izquierda real”, que también es muy celosa de su imagen y de sus compañeros de viaje. ¿Qué dirá Arenas? Muchas cosas pero acabará confundiéndose. Nunca será como el todavía presidente de Valencia, el de los trajes, gracias a la Providencia. Sería una mezcla exótica: Valderas y Arenas, Arenas y Valderas. Este comentarista se reconciliaría con la Cámara tras varios trienios de ausencia. La política de este atardecer del peligro atómico no es cercano ni inmediato. Se quedó en una galaxia sin nombre con más miedo que vergüenza.