RECORDANDO A ALEXIS
Sorprendente petición del delegado diocesano de hermandades y cofradías en la eucaristía de la hermandad ante la Virgen
Actualizado:Joaquín Perea es, ante todo, un hombre listo, culto y formado. Preparado, y de Iglesia. Muy de Iglesia, de hecho. Por ello, sorprende sobremanera la petición que hizo, sin leer, sin mayores comentarios, en el transcurso de la eucaristía que la hermandad tuvo ayer ante la Virgen del Rocío. Que la Virgen del Rocío cubra con su manto al padre Alexis... Así de simple, así de profundo. Porque la problemática del anterior director espiritual de la hermandad de Jerez pocos la conocen, pero muchos han opinado de ella. Todos, quizá, salvo desde el propio obispado asidonense, donde se ha mantenido un prudente silencio en torno a este tema, tan sólo roto por el delegado diocesano de hermandades y cofradías en la pasada misa de la hermandad de Jerez en la ermita del Rocío.
Análisis ha habido miles. Reacciones, otras tantas. Desde los que aplaudieron al instante en la misma eucaristía, los que pitaron la decisión de Perea silbando, hasta los que optaron por un respetuoso silencio en la ermita. Posteriormente, las interpretaciones han sido también como caudales de agua, incontrolables, y en muchos casos, sin recurrir a la propia fuente. Y mira que es fácil hacerlo, porque el delegado diocesano siempre, siempre, ha sido atento y respetuoso con quien le ha pedido su opinión. Así lo hice yo, llamándole por la tarde para confirmar los extremos de la petición que realizó en la eucaristía. Ya saben, interés periodístico, deformación profesional, llámenlo como quieran. El caso es que Perea ha realizado esta petición a nivel particular, en un contexto litúrgico que le aleja de su condición de delegado diocesano. Lo hizo por su amigo Martín Alexís, porque en la oración de los fieles se pide por los que lo están pasando mal. Y, juicios aparte, así lo está pasando Alexis, mal.
Bueno es por tanto que, a nivel personal o institucional, se acuerden de él y le deseen que la Virgen le cubra con su manto. Así de sencillo, sin mayores compromisos ni complicaciones. Que la Virgen cubra con su manto a quien lo está pasando mal, y que le ayude a encontrar consuelo. Sin entrar en mayores análisis, sin obstruir lo que la justicia ordinaria o religiosa crea conveniente decidir. Era un clamor popular que el delegado diocesano ha sabido transmitir, y ha sorprendido por el silencio mantenido de su superior jerárquico, Mazuelos, que no ha querido valorar este tema ninguno de los días, hasta tres, que ha acompañado a la hermandad por las arenas.
Por tanto, un abrazo sincero al sacerdote dominico desde aquí, y una felicitación a quien ha hecho público en la oración de los fieles las miles de plegarias que Jerez había tenido con la Virgen del Rocío en estos últimos meses. Ahora, que sea Dios, o quien competa el que resuelva este problema, pero que sepa el padre Alexis que, para siempre, viajará con nosotros por las arenas del Coto de Doñana y estará presente a las plantas de la Virgen del Rocío.