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ESPAÑA

PP y PSOE ignoran la llamada de Basagoiti a rebajar la tensión

Cospedal califica al 'lehendakari' de «ingrato» y Blanco asegura que a los populares les preocupa más atacar a Rubalcaba que «debilitar» a ETA

ALFONSO TORICES
MADRID.Actualizado:

El intento de Antonio Basagoiti de rebajar el grado de enfrentamiento público entre el PP y el PSOE por la política antiterrorista tuvo ayer muy poco éxito. Los principales dirigentes de ambos partidos ignoraron el llamamiento a la «tranquilidad» y la «unidad» del líder de los populares vascos y continuaron con los ataques y reproches mutuos de uso electoralista y partidista de la lucha contra ETA que protagonizaron los mítines y actos de toda la semana pasada.

La salida a la palestra de Basagoiti obedece al miedo de que las fuertes tensiones que se viven desde hace semanas en el pacto antiterrorista por los debates sobre la ilegalización de Sortu y Bildu, la supuesta connivencia entre el Gobierno y ETA que los conservadores ven en las actas de la anterior tregua, o las derivadas políticas del 'caso Faisan' pongan en peligro la continuidad del pacto que sostiene a Patxi López como 'lehendakari' en Euskadi. Las cúpulas nacionales y vascas de socialistas y populares insisten en reafirmar la vigencia del pacto del País Vasco, en decir que no corre peligro alguno y que goza de buena salud, pero, al tiempo, no paran de lanzarse recados sobre que las acusaciones del contrario lo debilitan y lo ponen en tela de juicio.

Basagoiti aprovechó un acto preelectoral en Getxo (Vizcaya) para reclamar «a todo el mundo sensatez, cordura y responsabilidad». Cree que «hay que insistir en lo que debilita a ETA y en lo que fortalece a la democracia» y que «no es momento de buscar pelea» entre los dos grandes partidos por la política antiterrorista. El llamamiento a «la tranquilidad y prudencia» se produce justo después de un fin de semana en el que la temperatura del debate subió muchos grados con algunos populares que culpaban al Gobierno del excarcelamiento de Antonio Troitiño y con el propio José Luis Zapatero que acusó al PP de desgastar al Ejecutivo con ETA en busca de réditos electorales. A los populares les sentaron especialmente mal los adjetivos lanzados por Patxi López el domingo, que en un mitin junto a Zapatero tildó de «inmorales» e «irresponsables» las críticas del primer partido de la oposición sobre la lucha gubernamental contra ETA.

La número dos conservadora, Dolores de Cospedal, recordó ayer a López que, «a pesar de los insultos y las acusaciones de un ingrato y un desagradecido», él y su partido están al frente del Gobierno vasco solo por la «generosidad» del PP. La secretaria general dijo que su partido seguirá apoyando el pacto en Euskadi siempre que sea un gabinete «que defienda la libertad» y explicó qué entiende su partido por esta defensa: impedir que ETA y Batasuna vuelvan a las instituciones, que no haya coqueteos entre socialistas e la izquierda 'abertzale', y que el Gobierno apueste por la derrota de ETA, sin negociaciones. Cospedal advirtió también a Zapatero de que el PP no va a abandonar la petición de explicaciones a Rubalcaba por el chivatazo a ETA, asunto con el que están dispuestos a llegar «hasta el final».

Ataques parlamentarios

Si Cospedal mantuvo la presión su homólogo en el PSOE, José Blanco, no se quedó a la zaga. El vicesecretario general aseguró que muchos populares «están más preocupados por debilitar al ministro del Interior que a la banda terrorista ETA» y que por ese motivo hace meses que lo han convertido en el principal blanco de sus ataques parlamentarios, a cuenta del chivatazo o las actas de ETA.

Apostilló que a algunos en el PP les preocupa mucho que Zapatero pueda acabar con ETA y que por eso la política antiterrorista ha retornado al centro de la arena política. Aseguró que Rubalcaba y la cúpula del PP ya han pactado la estrategia para evitar que Batasuna se cuele en mayo en los ayuntamientos y recordó que el pacto antiterrorista «debería obligarnos a todos a ser más escrupulosos y a apoyar sin fisuras al Gobierno en una lucha que es la de todos los demócratas, y que es que se acabe de una vez por todas el terrorismo y ETA en nuestro país».