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El pueblo de Arriate vive «intranquilo» a la espera de detenciones
El alcalde de la localidad granadina reconoce que el «desasosiego» reina en el vecindario mientras no se esclarezca quién pudo matar a la niña
CÁDIZ. Actualizado: GuardarEl alcalde de Arriate, Bernardino Gaona, ha reconocido que el municipio sigue «intranquilo» tras la muerte de la gaditana María Esther Jiménez Villegas, la niña de 13 años cuyo cadáver fue hallado el pasado día 20 con evidentes signos de violencia. Por ello, ha trasladado a los vecinos un mensaje de «confianza plena» en la investigación de la Guardia Civil, que «está trabajando día y noche».
«Hasta que no se descubra al autor o los autores estaremos un poco intranquilos y con desasosiego», manifestó ayer Gaona, quien, no obstante, subrayó: «Más seguros que estamos ahora, no podemos estarlo». Hay que recordar que los investigadores han ido casa por casa en busca de pistas. Sospechan que el asesino conocía a la víctima.
La intranquilidad en el pequeño municipio es palpable; por eso, el Ayuntamiento ha ordenado servicios extraordinarios de las patrullas de la Policía Local. A ese dispositivo se suma la presencia de agentes de la Guardia Civil las 24 horas del día.
«La seguridad está garantizada, pero la intranquilidad la tenemos todos y lo que queremos es que se detenga a la persona o las personas responsables». Mientras las sospechas no se resuelvan, «la incertidumbre existe».
Los padres de María Esther, que mañana habría cumplido 14 años, han pedido permiso a los propietarios de la finca donde fue hallado su cuerpo para colocar flores en su recuerdo.
Además, el Instituto de Educación Secundaria (IES) Escultor Marín Higuero de Arriate, en el que cursaba estudios la adolescente, prevé llevar a cabo esta semana un acto en su memoria.