La familia alerta del trastorno educativo y social que supondrá para la pequeña de cuatro años. :: J. F.
Jerez

La Junta ordena que una niña cambie de colegio con el curso ya iniciado

La menor entró en Infantil de Los Marianistas el pasado año y ahora debe abandonarlo por unas medidas cautelares

JEREZ. Actualizado: Guardar
Enviar noticia por correo electrónico

Tiene sólo cuatro años y su vida dará un brusco giro al tener que abandonar precipitadamente el colegio en el que se encuentra escolarizada desde el pasado curso. Así lo ha decidido la Junta de Andalucía, que casi dos meses después de que la menor haya comenzado sus clases ha ordenado su expulsión de Nuestra Señora del Pilar (Marianistas), centro en el que estaba inscrita en virtud de unas medidas cautelares dictadas por la autoridad judicial.

Así lo explicó a este medio el tío de la niña, que ejerce de abogado en el caso, confirmando que hoy lunes la pequeña ya no podrá volver a su escuela. Todo empezó el pasado año, cuando sus padres solicitaron plaza de Infantil de tres años en varios centros y los primeros que habían elegido (todos concertados) les fueron denegados. Entonces se le asignó el CEIP San José Obrero y los progenitores interpusieron un recurso en la Delegación Provincial de Educación, argumentando que se había producido un error de nomenclatura, ya que el primero de los colegios que ellos pedían era La Salle San José y en su defecto les habían remitido al ya citado.

La Administración rechazó la queja y los padres acudieron a la vía contenciosa, a través de la cual el juez dictó unas medidas cautelares por las que la menor fue admitida en el centro marianista, uno de los que constaba entre sus preferencias. Ahora, más de un año después, ha llegado una resolución desestimatoria y la Junta no ha dudado en decretar la expulsión de la niña.

Indignación de los padres

La familia de la afectada no ha tardado en mostrar su indignación por el hecho de que se adopte una medida de tal calibre, una vez iniciado el curso. «Esto supone un trastorno para ella tanto a nivel educativo como de relaciones -argumentó su tío-. Lo que tenían que hacer es dejarla en ese colegio por lo menos hasta que acabara el curso, y sin embargo de un día para otro nos dicen que tiene que estar fuera. Además, se presenta también un problema para los padres que tienen que ver en qué colegio matriculan a estas alturas a la niña».

Según el letrado, la Junta ha decidido «lavarse las manos como Pilatos» en este asunto, y se remite al juez que ha dictado las medidas cautelares. En un primer momento los progenitores, al tiempo que volvieron a interponer el correspondiente recurso, decidieron que mientras se producía el pronunciamiento de la Delegación la pequeña continuara asistiendo a sus clases.

Sin embargo, su tío informó el pasado viernes de que será matriculada en un colegio privado, donde abonando las costas pertinentes no les presentarán problemas mayores para admitir a la menor una vez empezado el curso. En estos casos, siempre existe la opción de incorporarse al centro que dictamine la Junta, pero los padres quieren ejercer el derecho de elegir la escuela de su hija y han preferido esta alternativa, mientras la reclamación sigue su curso.