ANDALUCÍA

El primer militar gay casado critica su expulsión del ejército tras sufrir «amenazas»

Defensa señala que el contrato del soldado no será renovado debido a evaluaciones «desfavorables»

SEVILLA. Actualizado: Guardar
Enviar noticia por correo electrónico

El soldado Alberto Linero Marchena, primer militar gay en contraer matrimonio en España en 2006, ha criticado su expulsión del Ejército del Aire «tras sufrir dos años de amenazas, abusos y proposiciones sexuales dentro del ejército».

En un comunicado, Linero ha indicado que su expulsión del ejército se publicará en el Boletín Oficial de Defensa 8 el próximo día 1 de septiembre de 2010, a pesar de que se encuentra de baja médica psiquiátrica expedida por el Hospital San Agustín de Dos Hermanas (Sevilla) desde el pasado mes de noviembre de 2009.

Tal y como relata el soldado, en febrero de 2009, desde la Base Aérea de Morón de la Frontera (Sevilla) se le solicitó una evaluación extraordinaria física y psicológica, a pesar de que, afirmó, con anterioridad ya había pasado las pruebas físicas «de manera óptima».

Tras haberle realizado el reconocimiento médico, por parte de la unidad de psicología del Hospital de San Fernando, se le consideró «útil y apto» para el servicio, a pesar de lo cual, señaló, sus superiores solicitaron un Tribunal Médico por psicología, que tuvo lugar el 29 de octubre de 2009 en el mismo hospital y del cual volvió a ser declarado «útil y apto».

Sin embargo, lamentó, como consecuencia del tiempo transcurrido en la práctica de la evaluación extraordinaria y del Tribunal Médico, el perdió destino, lo que provocó su cese en la Base Aérea de Morón de la Frontera (Sevilla) el 10 de julio de 2009.

A consecuencia de ello, al soldado se le realizó un informe negativo para su exclusión del Ejército, por «mal compañerismo y falta de rendimiento en el trabajo, durante el tiempo que no ejerció su trabajo».

Linero aseguró también haber recibido «proposiciones sexuales y haber sufrido acoso y tratamiento vejatorio» por parte de algunos de sus superiores, así como agresiones en la calle, lo cual motivó que se intentara quitar la vida, tras lo cual recibió la baja médica por motivos psicológicos.

Las causas oficiales

El Ministerio de Defensa ha negado su expulsión y ha aludido a evaluaciones «desfavorables» de su rendimiento para explicar la no renovación de su contrato, que expira a finales del presente mes de agosto.

Según explicaron fuentes del Ministerio de Defensa, la baja del Linero del Ejército «no se debe a una expulsión», sino que simplemente «no se va renovar su contrato», ya que, tal y como aclararon, el soldado «no ha superado favorablemente las evaluaciones de su rendimiento que se le han practicado, siendo los informes al respecto negativos». Defensa indicó que el militar acumuló más de seis meses de bajas sucesivas por lo cual, tal y como establece la normativa vigente, se le requirió para que pasara un reconocimiento médico en febrero de 2009.

Tras su reconocimiento, los facultativos lo declararon «apto» para el servicio, por lo que fue requerido para que se incorporara a su destino. Sin embargo, apuntaron dichas fuentes, Linero expresó sus «quejas reiteradas» ante este hecho, asegurando que «no le gustaba el destino». Acto seguido, el soldado «comenzó a lanzar acusaciones sobre que había recibido proposiciones sexuales por parte de compañeros de servicio y superiores».

Asimismo, el Ministerio de Defensa aseguró que el militar «no ha presentado hasta el momento ninguna denuncia sobre los hechos de los que habla en ningún juzgado», precisando que tan sólo la Base de Morón de la Frontera (Sevilla) recibió un escrito el pasado 9 de julio en el que Linero acusaba a varias personas de «hacerle proposiciones sexuales sin aportar prueba alguna».

El Ejército del Aire, entonces, abrió un expediente informativo y como parte del mismo tomó declaración a las personas mencionadas por Linero en su escrito, las cuales, en su totalidad, «rechazaron los hechos», afirman las fuentes consultadas.