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Los destrozos eran evidentes en la puerta de acceso a la tienda Bed's, en la calle Larga. :: JAVIER FERNÁNDEZ
Jerez

Los ladrones la toman con la calle Larga

Los comerciantes del centro de la ciudad consideran que la crisis económica puede fomentar este tipo de sucesos delictivos. Dos tiendas han sufrido intentos de robo en pocos días sin que los intrusos consiguieran entrar

VIRGINIA MONTERO
JEREZ.Actualizado:

Es una de las calles más transitadas de la ciudad, tanto de día como de noche, circunstancia que parece no amedrentar a los amigos de lo ajeno a la hora de cometer sus fechorías: en apenas quince días dos establecimientos de esta céntrica vía han sufrido intentos de robo aunque, por fortuna, en ninguno de los dos casos, sea casualidad o no, los ladrones lograran acceder al interior de las tiendas.

El más reciente ocurrió en la madrugada de ayer lunes cuando alguien rompió el cristal de la puerta de Bed's, una tienda de colchones y ropa de hogar situada junto al Bar La Moderna. «Han forzado la cerradura pero no han conseguido romperla», dijeron desde la tienda mientras los operarios se apresuraban a cambiar el vidrio roto por uno nuevo apenas unas horas después del suceso. No fue hasta por la mañana, cuando acudieron a abrir el establecimiento, cuando se encontraron con los desperfectos.

«Es la primera vez que lo intentan en nuestra tienda pero nos parece que no será la última», dijeron en esta conocida tienda mientras intentaban recuperar la normalidad. Lo más probable es que los asaltantes se vieran sorprendidos por alguien mientras forzaban la puerta y huyeron a toda prisa sin poder completar el robo.

Hace dos semanas

Lo ocurrido a Bed's quedaría en la mera anécdota si no fuera porque hace apenas 15 días que un establecimiento vecino padeció la misma situación. Se trata de la zapatería Zapamoda, que también amaneció con la cerradura manipulada con una palanca aunque en este caso no consiguieron romper el cristal, con varias hojas por seguridad. «Intentaron forzar un lado de la puerta y la cerradura pero tampoco lo consiguieron», dijo la dependienta del establecimiento, que ya conocía lo ocurrido hacía sólo unas horas a dos metros de distancia de su escaparate. El intento de robo a la zapatería también se produjo durante un fin de semana y, hasta ahora, ha sido el primero que han sufrido en sus casi diez años de vida en la calle Larga.

Junto a estas dos tiendas está el conocido Bar La Moderna que, afortunadamente, se ha librado de una fechoría similar. Aún así, sus propietarios recuerdan que hace unos cuatro meses también les rompieron un cristal de una pedrada, en un acto más de vandalismo que de delincuencia: «Fue por fastidiar, no por intentar robar», dijeron. Este mítico establecimiento sí ha sufrido en otras épocas algunos robos y detrás del mostrador destacan especialmente uno: «Hicieron un agujero por el techo del patio para poder entrar», dijeron sin dejar de atender a sus clientes.

También sufrió una gamberrada el pasado mes de noviembre la heladería de La Ibense, situada pared con pared con La Moderna, en el mismo tramo de acera de la calle Larga. Aquella madrugada otros establecimientos del centro sufrieron daños similares pero no intentos de robo. De hecho, todavía se pueden apreciar las huellas del fuego en el exterior del concurrido establecimiento.

En la mente de todos planea la crisis como posible motivo para que se incrementen este tipo de sucesos, aunque aún no de forma significativa. En La Moderna, precisamente, recordaban ayer que a finales de los 80 y principios de los años 90 se notaron las consecuencias de las dificultades económicas en el número de incidentes.

Tranquilidad

«Todos sabemos que la situación es la que es», dijo ayer el presidente de la asociación de comerciantes Asunico, Manuel García. De momento, el colectivo no ha recibido noticias de sus asociados por haber sido víctimas de intentos de robo pero son muy conscientes de que sucesos delictivos como éstos pueden ser consecuencias de la crisis.

Desde Acoje insistieron en que se trata de «hechos puntuales» porque «Jerez no es una ciudad insegura ni mucho menos», como explicó el presidente del colectivo, Fernando García. «De vez en cuando aparece un cristal roto pero nada notable, aparte de los robos de carteras que hay en la zona centro de cualquier ciudad», indicó el responsable. «Los comerciantes estamos tranquilos aunque siempre estamos reclamando más seguridad, por ejemplo, que se recupere la policía de proximidad, que se controle más a los manteros...», continuó. «Es un tema en el que no descansamos pero la verdad es que hay otras ciudades peores que Jerez», concluyó.

Por otra parte, el pasado mes de abril la Policía Nacional alertó a los ciudadanos de la proliferación de carteristas en el centro de la ciudad, calle Larga incluida, por supuesto. Los agentes detallaron entonces que se trataba de mujeres de origen rumano y emparentadas entre sí que, sobre todo, deambulaban por las calles más céntricas por las tardes y los fines de semana.