Jerez

Las hermandades de la provincia, de regreso

ALMONTE. Actualizado: Guardar
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Con la procesión de la Virgen ayer, la romería del Rocío va guarda sus botos y sus recuerdos para el próximo camino. Ya en la tarde de ayer hermandades como la Rota o Sanlúcar iniciaban el regreso. Será en la jornada de hoy, cuando los romeros gaditanos emprendan el camino de vuelta. Uno diferente al de ida, ya que la melancolía les acompañará en su discurrir por las arenas de Doñana. Pensamientos, sentimientos y emociones se entremezclarán para formar un conjunto de vivencias, por tratarse de las últimas que tienen la oportunidad de vivir.

La jornada comenzará muy temprano, en torno a las 8 de la mañana la caravana gaditana formará para emprender el camino de vuelta. Tras despedirse de la Blanca Paloma se adentrarán en el Coto por el paso de las tinajas. Será la ultima noche del camino y se realizará una eucaristía compartida entre las hermandad de Jerez, Puerto Real, El Puerto y Cádiz.

La jornada de mañana será la más dura. A las 16 horas cruzarán el Guadalquivir en las barcazas de Cristóbal Anillo. La caravana se reorganizara y pondrá rumbo a los pinares de la barriada del Río San Pedro. La hermandad tiene previsto llegar a las 21 horas a la Parroquia de San José. Atrás quedarán ocho días de romería y será el momento de poner la mente en la siguiente. Cantes por sevillanas y la Salve pondrán el punto y final.

Antes, pasadas las 2.50 de la madrugada salió la Virgen de El Rocío. El paso de las hermandades filiales se desarrolló sin incidentes y con el rezo del Rosario. La tensión era palpable, los almonteños estaban ansiosos por saltarse la reja y portar a hombros a su Virgen. El momento: ver cómo el simpecado de Almonte se acercaba a la imagen para descansar en la ermita. Atrás quedó el cansancio acumulado y los días de camino. Llegó el gran día, ese instante por el que todos habían estado soñando durante los 365 días del año. La Marisma fue la primera parada que hizo la Virgen ya bien entrada la madrugada. Los almonteños querían acercar a la Blanca Paloma a la multitud de romeros que se dieron cita en la explanada antes de comenzar su recorrido por la aldea. Las salves se sucedían a su paso. El primer simpecado que visitó fue el de la Hermandad de Huevar, sólo media hora después del salto de la reja. Bajo una lluvia de pétalos de flores y el repicar de las campanas en la capilla de la casa de hermandad se entonaba la primera de las 107 salves que recibiría la Reina de Almonte a lo largo de su discurrir.