Los perjudicados se reunieron ayer en asamblea frente a los edificios para decidir qué acciones conjuntas llevarán a cabo. :: CRISTÓBAL
Jerez

El drama de las VPO de Vistalegre

Según los afectados, la quiebra de la promotora ha provocado el embargo de 35 de los inmuebles que retrasará aún más el proceso 84 familias llevan casi dos años esperando a que les entreguen sus nuevas viviendas, ya acabadas

JEREZ. Actualizado: Guardar
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Son 84 las familias que viven pendientes de un hilo y llevan casi dos años esperando a que les den las llaves de su nueva vivienda. Dos años llenos de angustiosa espera, de ilusiones frustradas y de una lucha sin cuartel que está acabando con la paciencia de la mayoría. Los propietarios de las VPO de Vistalegre deberían haber dispuesto de sus casas en agosto de 2008, y a partir de ahí comenzó un rosario de aplazamientos en las fechas de entrega que aún no ha terminado.

Primero la constructora, Fabicon, achacó el retraso a la falta de urbanización por parte del Ayuntamiento de las zonas comunes, algo que terminó de acometerse en octubre del pasado año. Después de ello y en vista de que no se daban las viviendas, los dueños fueron informados por terceros de que los inmuebles habían sido objeto de embargos por impago de la empresa a los proveedores.

Así al menos lo explicó ayer el portavoz de los perjudicados, Moisés de Jesús, que informó de que están embargados 35 de los 84 pisos de la promoción, con importes que oscilan entre los 18.000 y los 102.000 euros. Los propietarios de estas viviendas tendrán que esperar a que la autoridad judicial levante los embargos, algo que podría tardar meses, mientras que para entregar el resto Fabicon ha de abonar un seguro decenal que no ha pagado.

Ante esta situación, los afectados se reunieron ayer en una asamblea improvisada junto a los pisos y decidieron dar de margen a la empresa hasta el próximo lunes, después de que les haya garantizado que en estos días se liquidará ese seguro que permitirá el acceso a 49 inmuebles. En el supuesto de que el pago no se produzca, los vecinos estudiarán medidas de presión contundentes, pues consideran que la coyuntura se ha vuelto insostenible para la gran mayoría de los propietarios.

Historias humanas

Como relató ayer el portavoz, las familias han depositado una cantidad mínima de 23.000 euros durante el tiempo transcurrido, a lo que han tenido que añadir en muchos de los casos el abono de alquileres que han mermado sus economías. Y es que no todos han tenido la suerte de residir en casa de algún familiar durante casi dos años, sin olvidar que las circunstancias de no pocos han cambiado desde entonces.

«Hay gente que nadie se imagina cómo está, porque cuando compraron la casa tenían trabajo y ahora están parados. Con esta situación no pueden seguir con el piso, pero a ver qué pasa con ese dinero. Si les devuelven la mitad, pueden darse con un canto en los dientes».

Para colmo de males, los vecinos denuncian que la existencia de una promoción de viviendas acabadas, en perfecto estado y «abandonadas», ha sido objeto de continuos actos vandálicos sobre los que nadie ha respondido. «Hay familias viviendo de alquiler, con sus padres o suegros, parejas retrasando fechas de boda, familias que quieren salirse de la promoción por problemas económicos y no les devuelven el dinero... Esto es un completo desastre», apostilló.