Es noticia:
ABCABC de SevillaLa Voz de CádizCádiz
Pepu Hernández (d), junto a Jordi Villacampa ayer en su presentación. :: EFE
LA PRÓRROGA

Pepu se vuelve a poner el chandal

Después de dos años alejado de los banquillos, hoy se estrenará como técnico del DKV Joventut

Actualizado:

Muchos son los que se alegraron a principios de la pasada semana cuando se hizo oficial el regreso de Pepu Hernández a los banquillos. El que fuera capaz de hacer campeona del mundo a la 'generación de oro' en un torneo memorable en Japón se vuelve a poner el mono de trabajo para tratar de reconducir la mala trayectoria del DKV Joventut. Apenas ha tenido unos días para irse haciendo a su nueva etapa en Badalona, donde ha firmado para lo que resta de temporada y dos más, porque lo cierto es que esta noche tiene su primer y decisivo reto al frente de la 'Penya'. Tendrá que ingeniárselas para recuperar la moral de una plantilla castigada por las siete derrotas consecutivas que ha encajado en la ACB, la última este fin de semana ante el Caja Laboral, con el ya destituido Sito Alonso todavía a cargo del equipo. El objetivo no es otro que la clasificación para los cuartos de final de la Eurocopa y enfrente estará el Alba de Berlín. El equipo que gane seguirá en la competición que da al campeón el pasaporte para la siguiente edición de la Euroliga.

Desde que dejara de ser el seleccionador nacional, el madrileño decidió tomarse un respiro y permanecer alejado de la vorágine durante un par de años. El genio se ha reciclado. «Tengo una perspectiva diferente de la ACB tras estar dos años como espectador», explicó sobre su destierro voluntario, ya que se conocieron ofertas del Khimki ruso o del Cajasol. «No he cambiado mucho en mi forma de pensar, pero sí que he conseguido reafirmarme en algunas cosas. He intentado consolidar algunas ideas, tanto positivas como negativas, y he logrado más solidez en mis criterios, sabiendo en todo momento que puedo estar dentro o fuera, pero teniendo muy claro que hay cosas que deben seguir evolucionando en nuestro deporte».

Ya queda en segundo plano la polémica que acabó con su fulminante destitución como seleccionador nacional a dos meses de los Juegos Olímpicos de Pekín, detrás de la que se escondía una profunda animadversión con el presidente de la Federación, José Luis Sáez, que ofreció como excusa que el madrileño ya tenía un acuerdo para convertirse en el entrenador del Unicaja.

En Badalona ya no estará en el ojo del huracán. Ya no tendrá que dejarse la salud para conducir la lucha de egos de un equipo plagado de estrellas como la 'ÑBA', sino que podrá dedicarse a lo que más le gusta y entusiasma, a trabajar desde la raíz y enseñar baloncesto a los que vienen desde atrás. Esa pespectiva que le sirvió para engrosar un fantástico palmarés en sus once años en el Estudiantes y que le dio el billete a lo más alto es la que ahora pondrá en práctica al frente de los verdinegros.

Ya lo dijo ayer durante su presentación oficial junto al presidente, Jordi Villacampa. «Un entrenador es un ayudante de jugadores, y yo baso mi trabajo en prestarles esa ayuda».

Trabajo desde la base

Pepu sabe que ahora levantará una gran expectación mediática pero, de la misma forma que fue capaz de salirse del protagonismo cuando entrenaba a la selección y que supo salir airoso de innumerables contratiempos y críticas para formar a un grupo unido y con carácter ganador, ahora tendrá que colocarse en un segundo plano. «Es cierto que antes tuve ofertas realmente importantes, pero quizás también estaban por encima de las ganas que yo tuviese de entrenar en ese momento. Quizás ahora tenía más ganas, porque es un club que quiere competir y esto revierte en la posibilidad de formar jugadores que tienen un camino hacia el primer equipo; por esto estoy aquí y por esto me he decidido por el Joventut».

El reto que tiene por delante es lo que verdaderamente motiva al entrenador madrileño. A Pepu no le llenan los grandes contratos ni el estrellato. Ya es campeón del mundo y ahora toca disfrutar del deporte que ama. Su perfil de motivador, de hombre humilde y sensato ha empezado a salir a flote desde el primer día. «Es el momento de que todo el mundo se sienta importante en este equipo», es el mensaje que nada más llegar ha lanzado a sus jugadores».