La implantación definitiva de la TDT en la Bahía llegará con interferencias
A menos de dos semanas del apagón analógico, la emisión continúa siendo deficiente en los municipios costeros
CÁDIZ.Actualizado:El apagón analógico espera a que la programación de Carnaval deje de ocupar horas de televisión. No hay prisas -ni necesidad de que ningún cuplé cante los problemas de señal- cuando aún queda margen para la fecha límite. Pero, evidentemente, el Ministerio de Industria no ha cerrado su agenda en función de la fiesta gaditana, empezará la tercera fase el próximo 10 de marzo, que afecta a casi la mitad de los españoles.
«No hay motivo de preocupación. El cambio será ordenado y progresivo», promete el Gobierno, pero los que pasan el día entre la azotea y el tejado adaptando antenas no lo tienen tan claro. Los canales de TDT se ven ahora con cortes de emisión constantes desde Rota hasta La Línea. Aquellos que ya compraron el descodificador e hicieron la instalación lo saben, pero sólo basta con desconectar el aparato y asunto solucionado. La señal analógica suple el problema. Pero a partir del 10 de marzo se empieza a apagar la televisión tradicional.
El problema no es exclusivo de la Bahía, afecta a otras zonas costeras de Huelva, Málaga, Granada e incluso Almería. También persiste en municipios del Campo de Gibraltar, donde la emisión tradicional cesó el pasado diciembre. Y la causa no tiene fácil explicación, pero el resultado es el mismo: «una imagen que presenta deficiencias». Lo cuenta José Manuel Muñiz, presidente de la Federación de Agentes Instaladores de Telecomunicaciones de Andalucía (Faitel).
Los operadores tienen que garantizar la emisión al 96% de la población y han mejorado la infraestructura en los últimos años, pero la sincronización de señales sigue siendo una asignatura pendiente que sólo se podrá superar cuando se haya apagado definitivamente la televisión analógica. Si se pregunta por el motivo, añade «que actualmente es imposible sincronizar las frecuencias cuando muchas siguen siendo utilizadas para la transmisión en analógico». Desde el Ministerio de Industria no descartan que se produzcan incidencias, pero se comprometen a solucionarlas en el menor tiempo posible. «Precisamente por eso no se hará un apagón masivo en una sola jornada, sino progresivo».
En estos momentos más de un 80% de los hogares gaditanos ya ven, con mejor o peor calidad, los canales de TDT, según el último informe de Impulsa, la asociación encargada de la difusión de la nueva tecnología. Eso significa que queda otro 20% que aún no ha adaptado su antena o no ha adquirido el descodificador. Lo segundo tiene fácil arreglo, pero lo primero puede suponer un verdadero problema cuando la fecha está próxima.
El responsable andaluz de Faitel no oculta su preocupación por la situación de las instalaciones y explica que «actualmente las empresas están paradas mientras aún queda trabajo pendiente». El motivo lo atribuye a la situación económica. Pero se trata de un trámite por el que hay que pasar.
Expectantes
Dadas las circunstancias, puede ser que la primavera llegue a muchos televisores como el anuncio del propio Ministerio, con vecinos llenos de interferencias. Pero «esto no es como los televisores portátiles que se venían con nieve y al menos tenían sonido. Aquí la señal o llega en condiciones óptimas o se corta», insiste Muñiz. Por el momento, la distorsión no es permanente. Viene y va, pero no ha generado aún malestar entre los gaditanos. La federación de asociaciones de consumidores Facua recibe quejas de forma esporádica. Así lo confirma su portavoz en la provincia, Jesús Yesa, que está a la expectativa de la implantación definitiva de la TDT.
«Resulta verdaderamente inquietante que no haya más preguntas al respecto», se sorprende, al tratarse de algo que va a afectar a todos los hogares. En este aspecto, prefiere hacer conjeturas y confía en que los gaditanos hayan hecho bien los deberes y tenga ya antena y descodificador listos.
En lo que sí hace mayor hincapié es en la cantidad de empresas que realizan instalaciones sin autorización. Al abrigo de una oferta más barata, muchos instaladores sin permiso llevan a cabo el trabajo sin expedir factura. «Eso puede dar más de un dolor de cabeza, porque si da fallo en un edificio completo puede afectar a centenares de personas». Para evitar este tipo de situaciones aconseja recurrir a profesionales autorizados.