Una Navidad con diferentes raíces
El cuscús con pavo, el 'sarmale' rumano y la empanada argentina tienen cabida en las celebraciones navideñas jerezanas Los inmigrantes que viven en Jerez combinan sus tradiciones con las locales
JEREZ.Actualizado:Ahmed lleva 20 años en la ciudad, su esposa y sus dos hijos son jerezanos y han combinado como nadie las tradiciones de su país de origen, Marruecos, con las costumbres jerezanas a la hora de vivir la Navidad. Los que viven lejos de casa han implantado en Jerez las costumbres navideñas de sus lugares de origen y se han adaptado también a cantar villancicos, a comer pavo y a celebrar el día de Reyes.
«Estoy muy adaptado a lo que se hace aquí», asegura Ahmed, que el pasado 17 de diciembre celebró el primer día del calendario musulmán y se dispone también a pasar las festividades navideñas en familia. «La Nochebuena no se celebra en Marruecos pero aquí sí. Mis hijos son jerezanos y tienen las costumbres de la tierra», aseguró con respecto a sus niños de 10 y 11 años.
En casa de la familia Khaldi no hay árbol de Navidad pero sus suegros sí que lo ponen cada año: «Mis hijos ayudan al abuelo siempre», dijo el padre. Hace unos 15 días que la comunidad marroquí celebró su tradicional fiesta del cordero, una fecha muy señalada en el calendario del país vecino. Ahmed también la festejó: «Tengo carne con especias y en Navidad vamos a comer tanto platos marroquíes como españoles. En Fin de Año también hacemos cuscús».
Aunque en Casablanca se celebra más el Papá Noel, en casa de esta familia también disfrutan de los Reyes Magos: «Guardamos algunos regalos para el día 6», dice Ahmed.
Con cozonac y colindes
Micaela Andronache es rumana y vive en Jerez desde hace apenas un año y medio. Va a celebrar las navidades junto a su nuera, que también reside en la ciudad, y uno de sus hijos, que pasa cuatro meses en España trabajando en la campaña de la aceituna. «Voy a preparar 'sarmale', una comida típica de mi país que lleva col, carne picada, cebolla y arroz. Se hace al horno», dijo esta viuda y madre de tres hijos que viven en Rumanía. El postre de Micaela y su familia será el 'cozonac', un dulce similar al brazo de gitano.
En Rumanía, de religión mayoritaria ortodoxa, festejan Papá Noel por lo que Micaela, su nuera y su hijo se intercambiarán los regalos esta noche. «También son típicas las flores de pascua y los 'colindes', que son los villancicos rumanos», contó. Micaela mantendrá casi todas sus costumbres en Navidad aunque aprovechará que en Jerez se celebra también la Nochebuena, al contrario que en su país, para disfrutar doblemente.
Para Gabriela Campobasso, nacida en Buenos Aires y residente en Jerez desde hace seis años, lo más difícil es acostumbrarse a que en Navidad haga frío, algo intrínseco para los jerezanos. En Argentina es pleno verano en estas fechas y «se anima uno más a salir a la calle. Aquí apetece quedarse en casa», asegura mientras atiende su bar, Casa Gabriela, en la plaza Plateros.
«Las comidas son igual de copiosas aquí que en Argentina y se come también turrón pero no se canta ni se baila», asegura. Otros años, Gabriela ha cocinado la tradicional empanada argentina aunque éste no se lo ha planteado. «Aquí se celebra más la Navidad que allí», dice.