Vicasa pidió al Ministerio de Industria tres millones de euros para las prejubilaciones
La diputada Mamen Sánchez censura la actitud de la compañía y recalca que el Gobierno sólo da dinero para crear actividad
JEREZ. Actualizado: GuardarVicasa se equivocó de puerta cuando llamó a la del Ministerio de Industria para pedir fondos que le permitieran echar el cierre a la fábrica de Jerez y dejar marchar a los trabajadores.
Así de explícita se mostró la diputada socialista Mamen Sánchez a la hora de hacer balance de la actitud de la multinacional del vidrio apenas unos días después de que el tercer horno de la planta de producción de la ciudad, el último que permanecía activo, se apagara para siempre poniendo fin a 114 años de actividad industrial.
Precisamente la longevidad de este centro y el arraigo que tiene en la localidad han provocado que el cierre definitivo de la línea de producción de botellas haya hecho arreciar las críticas de casi todos los estamentos de la ciudad. Y en casi todos los casos, el principal destinatario de los reproches ha sido el Ministerio de Industria, al que se ha culpado hasta la saciedad de no implicarse lo que debiera en la resolución de esta crisis y de no evitar el desmantelamiento de una planta que era rentable.
Sin embargo, y en contra de esta opinión, la diputada socialista ha dejado claro a este medio que «se ha valorado injustamente el papel jugado por el Departamento de Miguel Sebastián en el conflicto». Sánchez, que desde el principio actuó de intermediaria entre los representantes de los trabajadores y los de Industria, e incluso propició reuniones de las partes, fue tajante al asegurar que «el Ministerio hizo lo que tenía que hacer, y la única que podía evitar el cierre de la fábrica de botellas es la propia Vicasa», que no trabajó para ello en ningún momento.
De hecho, según revela ahora la socialista, cuando los directivos de Vicasa accedieron a reunirse con el director general de Industria, Jesús Candil, nunca estuvieron dispuestos a escuchar las ofertas del Gobierno para modernizar la fábrica de Jerez y abaratar costes, sino que en todo momento tenían en la mente el cierre y en esa línea fueron sus peticiones hacia la Administración central.
En concreto, y después de los reiterados ofrecimientos del Ministerio, cuando Vicasa decidió pedir fondos lo hizo para poder costear las prejubilaciones de los empleados de Jerez, y con esa intención solicitó al Gobierno la cifra de tres millones de euros.
Es decir, según Sánchez, la multinacional del vidrio desestimó las ayudas que se le brindaban para hacer un horno más moderno y eficaz, o para poner en marcha una nueva instalación en Jerez, lo que significaría mantener la actividad industrial y los puestos de trabajo.
Ni siquiera cuando se abrió la posibilidad de poner en marcha en Jerez el Centro Técnico y Logístico -en el que trabajarán 40 de los empleados fijos de la plantilla- optó Vicasa por reclamar ayudas para nuevas inversiones industriales.
Es más, tras solicitar la empresa fondos para las prejubilaciones, el Ministerio volvió a reiterarle su intención de ayudarles a mantener la fábrica, «pero está claro que la compañía no quería este tipo de ayuda», apuntó la diputada.
Fue precisamente en este punto cuando el papel del Gobierno terminó, «ya que se dieron cuenta de que la multinacional sólo quería negociar las prejubilaciones y los traslados». «Vicasa se equivocó de puerta -enfatiza Sánchez-, porque el Ministerio no da ayudas para eso, sino para mantener o potenciar la actividad industrial».
En la misma línea, la socialista hizo hincapié en que desde el principio «el Gobierno mostró su desacuerdo con el cierre, sobre todo por la situación de crisis y porque en la zona hay falta de industria».