La crisis fuerza a Puerto Sherry a rebajar el precio de sus atraques
EL PUERTO Actualizado: GuardarPuerto Sherry se encuentra en fase de revisión de las tarifas de los atraques con el objetivo de adaptarse a la actual demanda de los usuarios. Según José Luis Tejada, director general de Puerto Sherry, «la crisis económica está afectando gravemente al sector. Si a esto unimos la oferta de otros puertos de atraques por debajo del precio de coste, para competir, Marina de Santa María ha tenido que reducir sus tarifas. La próxima semana se anunciarán las nuevas tarifas», explicó.
La compañía continúa con su estrategia de desarrollo de Puerto Sherry. Si durante el verano pasado se centró en organizar numerosos eventos que multiplicaron la afluencia de personas en sus instalaciones, ahora está trabajando en la preparación de importantes eventos deportivos, náuticos y de ocio.
Nuevo hotel con encanto
Por otra parte, la empresa ha llegado a un acuerdo con Hoteles Andaluces con Encanto para la gestión del hotel. Según las previsiones de la entidad que preside Pedro Bores, el inmueble reabrirá sus puertas al público en Semana Santa, ya bajo la batuta del empresario belga Jan de Clerk, propietario del operador hotelero.
Mientras tanto, los nueve trabajadores despedidos negocian sus liquidaciones con Marina pero continúan reivindicando su readmisión. El presidente del comité de empresa, Javier González, alegó que «la apuesta de HACE corrobora que el hotel sigue adelante, lo que sucede es que prefieren contratar a personal eventual y con menos antigüedad». Por otro lado, la empresa ha anunciado que la semana que viene hará públicas sus nuevas tarifas de atraques.
Marina del Puerto no ha ofrecido más detalles sobre el acuerdo alcanzado con De Clerk. Tan sólo que las negociaciones iniciadas «con el prestigioso» grupo HACE progresan «de forma adecuada». Tanto es así que ya han fijado una fecha para que el hotel retome su actividad. De este modo se confirman las especulaciones que se venían realizando desde que el cierre del hotel por la conclusión de la temporada, vino acompañado por el despido inesperado de nueve trabajadores. Un hecho que abrió aún más la brecha en las relaciones entre Marina con el Ayuntamiento de El Puerto y la Autoridad Portuaria de la Bahía de Cádiz.