Efecto CR9
Actualizado: GuardarTenemos al equipo en Villarreal después de un largo e incómodo viaje en autobús, aunque falta todavía la vuelta. A ver si hay suerte y al menos, se hace con una victoria en el bolsillo que siempre será más aliviador. Cuando era más joven me convertí en una auténtica especialista en trayectos largos en autobús. Procuraba viajar por la noche y de este modo, del tour Cádiz-Coruña, me enteraba sólo de la mitad. Gran error: al no estirar las piernas en doce horas, luego te querías morir. Me consta que nuestros muchachos van más que bien asesorados y esperemos que el cansancio no haga mella esta tarde. Sin embargo, les garantizo que cuando lleguen a sus respectivas casas, van a estar más que fundidos. Nos lamentamos del escaso presupuesto de los clubes que no se pueden permitir el lujo del avión, y observamos que el contraste con los «ricos» es abismal. Mientras los del Cádiz se ven obligados a hacer kilómetros de asfalto por la geografía española, a Cristiano Ronaldo se le presta un avión privado para que, totalmente obligado por las circunstancias, vaya a hacer el paripé a Portugal unas cuantas horas. Múltiples motivos ha podido tener Queiroz para haber montado todo este numerito pero lo que está claro es que el poder del futbolista rebasa fronteras. Desde que está lesionado y no juega, su equipo no levanta cabeza y su entrenador parece más perdido que nunca. Hasta el punto de que se volvió a hacer el ridículo ante el Alcorcón, esta vez en el Bernabéu, algo que a día de hoy me sigue pareciendo inexplicable. Luego su seleccionador, como ha sido incapaz de manejar el timón, pretende que ahora CR le saque las castañas del fuego incluso cojo. Menudos ánimos para el resto de compañeros y no digamos para Nani, su posible sustituto. Estoy harta de escuchar que nadie es imprescindible, así que no me vengan ahora con excepciones.