Paro máximo
Actualizado: GuardarLa economía estadounidense ha franqueado por primera vez en 26 años la inquietante tasa del 10% de parados, arrastrada por una destrucción de empleo todavía masiva para los niveles del país que los planes de salvamento no han logrado frenar. Pero también certifica que los destrozos causados por la crisis son de tal alcance que el esperanzador repunte experimentado por la economía estadounidense no se corresponde con una disminución del paro. La extensión del subsidio, que ayer firmó Obama, constituye un balón de oxígeno imprescindible para millones de familias que se han quedado sin ingresos en un Estado donde la ayuda por desempleo habitualmente expira en seis meses. Pero la tarea del presidente será ardua y no ofrecerá resultados en el decisivo capítulo laboral hasta acertar con la tecla que permita remontar la demanda interna