El cambio Obama
Actualizado: GuardarE l primer aniversario de la elección de Barack Obama como presidente de los Estados Unidos ha coincidido con la esperanzadora noticia de que la economía norteamericana ha comenzado a crecer, dejando atrás un largo e inquietante período de recesión causado por los desarreglos de su propio sistema financiero. Pero desde que se hiciera con las riendas de la Casa Blanca, el presidente Obama se ha visto obligado a enfrentarse al dictado de lo posible, tanto respecto a las reformas que anunció para sus conciudadanos como en cuanto al orden internacional. La fuerza transformadora de su discurso ha dado pie, durante estos meses de gobierno demócrata en EE UU, a la expresión de valores de justicia social y de concordia que anhelaban poder manejar millones de personas dentro y fuera de dicho país. A pesar de los límites que la palabra de Obama ha encontrado en la realidad de un mundo en crisis económica y en conflicto en regiones especialmente sensibles del planeta, es indudable que ha dado paso a una cultura política renovada sobre las bases de la atención a los más necesitados, el reconocimiento de la diversidad y el diálogo multipartito en la esfera internacional. Probablemente los más entusiastas del cambio que parecía encarnar Barack Obama se sienten defraudados ante la lentitud de la mejoras que pueda introducir su gobierno, e incluso decepcionados porque piensen que el Presidente fue variando sus prioridades una vez en la Casa Blanca. También probablemente los republicanos estén reaccionando tras el frustrante desconcierto que la llegada de Obama a la presidencia provocó en sus filas, al constatar que éste no las tiene todas consigo para realizar sus propósitos iniciales. La posibilidad de que los estadounidenses lleguen a contar con un sistema de cobertura social y sanitaria igualitario depende también de un acuerdo de viabilidad entre los poderes públicos y las entidades privadas. La paulatina retirada de las tropas norteamericanas de escenarios tan dramáticos como Irak y Afganistán exige la previa estabilización de dichos países.