Mar Moreno
Actualizado:E STAS palabras las pronunció el pasado jueves José Antonio Griñán ante lo más granado de la sociedad sevillana y con un ramillete de periodistas como notarios. Un día más tarde se guardó su apreciación en el lugar y ante el aforo que, en teoría era el más indicado para proferir tal reflexión: el Comité Director del PSOE-A, es decir, ante el órgano que dice liderar. ¿Por qué? La brillante mente del mandatario andaluz es todo un misterio. Desde que accedió a la presidencia, el pasado mes de abril, la dirección del PSOE-A le ha abierto su casa de par en par. Manuel Chaves, secretario general, se ha saltado desde entonces muchas veces el protocolo interno para dar su lugar a Griñán. Ni un desplante, al menos que haya trascendido. Pese a ello, Griñán se autoproclamó número uno de los socialistas andaluces, cargo que ejercerá, al menos oficialmente, Manuel Chaves hasta el congreso que se celebrará tras las elecciones autonómicas de 2012.
Los socialistas andaluces se jactan de haber realizado un relevo ejemplar en la presidencia de la Junta de Andalucía. Un argumento que corre el riesgo de diluirse como azucarillo en café hirviendo.
¿Pasó algo el día de autos? Griñán compartía mesa con insignes comensales. Por ejemplo, el ministro del Interior y su amigo personal, Alfredo Pérez Rubalcaba; por ahí no pudo venir tan delicada inspiración. Tampoco se pueden considerar como sospechosos al resto de compañeros. Como último extremo, tal vez se podría echar la culpa a una especie de flash-back. Cerca de Griñán se encontraba el ex presidente de la Junta José Rodríguez de la Borbolla, sustituido en 1990 como cabeza de cartel por el mismísimo Manuel Chaves. Pero en esta narración, los tiempos están invertidos, porque es Chaves quien deja vía libre a Griñán. Y eso lo saben desde el primer al último alto cargo socialista. No hay bronca. Todos saben que si se trata de una duda relacionada con la acción de gobierno deben dirigirse a la Casa Rosa, donde el presidente de la Junta tiene su despacho y si, por el contrario, se trata de un tema orgánico de arte menor hay que llamar a la calle San Vicente, sede de la dirección regional del PSOE.
'CASO GÜRTEL'
Máxima tranquilidad en el equipo de Arenas
Javier Arenas fue secretario general del Partido Popular entre 1999 y 2003, años en los que se cometieron algunas de las presuntas irregularidades que se le atribuyen a los imputados en la trama Gürtel. Un hecho que el PSOE andaluz quiere exprimir al máximo. La parte que se conoce hasta el momento del sumario (unos 17.000 folios de un total de más de 60.000) no revela ninguna actitud punible de Javier Arenas. Los socialistas insisten en sembrar la espina de la duda, pero tanto Javier Arenas como la cúpula de los populares andaluces se muestran muy tranquilos. Tanto es así que ya preparan querellas contra aquellos miembros del PSOE-A que hayan hecho pública alguna insinuación al respecto. Los populares, eso sí, son conscientes de que sus rivales van a exprimir al máximo este espinoso asunto. Por eso han elaborado un memorándum interno donde se recopilan todos los casos de corrupción en los que se ha visto involucrado el PSOE-A.