¿Futuro? de la ATJ
Jerez Actualizado: GuardarÉrase una vez... no, no y no. Me resisto a que el contenido de esta carta suene a cuento cuando por la Asociación Tenis Jerez tengo que salir a la palestra por derecho propio, por antigüedad y colaboración desinteresada.
Del pasado me quedo con todo, con los buenos y menos buenos momentos vividos y que han hecho posible que un grupo de tenistas amateurs, a coste cero para el Ayuntamiento, han sabido gestionar sin ánimo de lucro unas instalaciones que en su día puso en nuestras manos D. Pedro Pacheco Herrera. Del presente más inmediato destaco el actual estado de las infraestructuras y sus prestaciones, mejoras logradas con el paso del tiempo, con mucho esfuerzo y no pocas vicisitudes y todo por amor a un deporte, el de la raqueta, que sigo practicando con más afición que tecnicismo. Allí, todo es de todos y nuestro único interés es la práctica deportiva, la convivencia y la unión de esfuerzos que redunden en beneficio de nuestra asociación. Ésa ha sido y es la filosofía de nuestra gestión. Y digo ha sido y es, porque para el futuro las cosas no pintarán con la misma paleta de colores si el transcurrir de los acontecimientos llegaran a suceder como se prevee y todo por la famosa concesión administrativa que «está en juego». No voy a entrar en valorar o cuestionar la legalidad de la misma ni los criterios de su aplicación, ni pretendo hacer demagogia política de los fines y/o beneficios que nuestro Ayuntamiento obtendría con la fórmula, pero bien harían las personas responsables de decidir sobre la adjudicación definitiva de la concesión en poner en valor todo cuanto allí se ha realizado y por quienes han sido sus responsables. La experiencia y honradez de gestión deben primar ante cualquier tufillo lucrativo en aras de que en Jerez se pueda seguir jugando al tenis y al pádel en unos terrenos municipales, o sea de todos los jerezanos, a unos precios adaptados a las circunstancias y a la filosofía social del gobierno municipal. En esa confianza estamos todos los socios de la ATJ y por ella reivindico la consideración más sensata de los responsables de tan difícil decisión, porque no todo en la vida es... dinero y porque dudo que las futuras aportaciones económicas derivadas de la concesión vengan a solucionar los problemas de las arcas municipales. Si definitivamente no la conseguimos sepan los responsables que habrán acabado con la ilusión, el sentimiento y el esfuerzo de muchos jerezanos que no viven del deporte ni de la ATJ, pero sí para ellos.