Crear empleo
Actualizado:Las primeras señales de recuperación en las economías de Alemania y Francia, así como los datos que en ese mismo sentido aporta Estados Unidos, afianzan la sensación esgrimida últimamente por el presidente Rodríguez Zapatero de que la recesión ha podido tocar fondo en nuestro país. El incremento del 0,3% experimentado por franceses y alemanes ha resultado demasiado sorpresivo como para alentar esperanzas inmediatas respecto a la marcha económica de los citados países, y es todavía incipiente como para suponer que arrastrará tras de sí a la economía de la Unión. Todo indica que, en el mejor de los casos, el ciclo ascendente puede ser demasiado prolongado y lento como para que las sociedades de nuestro entorno vuelvan en pocos años a los niveles de crecimiento en los que se situaban hasta 2007. Además, es de temer que la recuperación se produzca a un ritmo tan diverso, según países y sectores económicos, que se ahonden las diferencias que el extenso período de bonanza había contribuido a atenuar. En este sentido, las características específicas que la crisis global ha adquirido en España, agudizada por el agotamiento de un modelo económico que en gran medida pivotaba en torno al sector de la construcción, y el acusado diferencial que nuestro país presenta en materia de desempleo en relación a los demás miembros de la Unión, obligan a pensar en el riesgo que nuestra economía corre de quedarse a la zaga de la reactivación general. De ahí que el Gobierno, las fuerzas políticas y los agentes económicos y sociales deban comprometerse con las correcciones e impulsos que el tejido productivo español requiere para no descolgarse del pelotón de cabeza europeo una vez que la actividad de la economía global comience a avivarse. El Consejo de Ministros de ayer adoptó medidas tendentes a prolongar la cobertura al desempleo, condicionando las nuevas medidas a un itinerario formativo por parte de las personas que puedan acogerse a ellas. Son medidas que contribuirán a paliar, ateniéndose a los fondos públicos disponibles, la situación de aquellos desempleados que se vean en dificultades para encontrar un puesto de trabajo. Pero, al margen de ampliar la cobertura al desempleo, la ineludible prioridad a la que debe responder el esfuerzo del Gobierno central y de las administraciones autonómicas y locales es la de generar las condiciones precisas para la creación de empleos estables. Un objetivo que requiere incentivar iniciativas empresariales realmente competitivas e innovadoras y el desarrollo de un debate sin tabúes sobre los cambios que precise el mercado del trabajo en España, tanto desde el punto de vista normativo como en el ámbito y contenido de la negociación colectiva.