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Compromiso de Gobierno

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L a reunión que ayer mantuvieron en la Moncloa el presidente Rodríguez Zapatero y el lehendakari, Patxi López, subrayó la plena coincidencia de sus ejecutivos en cuanto a la estrategia antiterrorista, precisamente al día siguiente de que el Tribunal de Derechos Humanos de Estrasburgo se pronunciara a favor de una de las bases fundamentales de la misma. Las tres décadas en las que el PNV ha estado al frente de las instituciones autonómicas ha ofrecido momentos de sintonía y momentos de desencuentro con el Gobierno de Madrid en esta materia. Pero debido a la propia naturaleza del terrorismo, a su capacidad de alienar la política y la conciencia ciudadana, las fricciones entre ambos ejecutivos han acabado pesando en el balance de la lucha contra ETA más que la colaboración. La llegada de Patxi López a la presidencia del Gobierno vasco permite albergar la seguridad de que en adelante habrá una única estrategia antiterrorista concertada con Madrid. Pero para que ésta sea verdaderamente efectiva, será necesario que integre también al partido que preside Íñigo Urkullu. Aunque ello no puede convertirse en recurso para hacer valer las aspiraciones nacionalistas a cuenta de tan lacerante problema.

Fue el nacionalismo jeltzale el que consagró el principio de que convenía gobernar en Euskadi con quien gobernara en Madrid. Pues bien, el actual inquilino de Ajuria Enea pertenece al mismo partido de quien habita en la Moncloa. Es lógico que haya una amplia corriente de opinión entre los vascos deseosa de aprovecharse de tal circunstancia. Es, si acaso, la exigencia más comprometida que la oposición nacionalista debiera dirigir hacia el actual Gobierno vasco. La coincidencia partidaria entre Ajuria Enea y la Moncloa no puede convertirse en fuente de privilegios para el País Vasco. Pero la pertenencia de Patxi López a la formación cuyo secretario general es el presidente del Ejecutivo central tampoco debería convertir las relaciones institucionales en una cuestión entre socialistas susceptible de resolverse por criterios de disciplina interna.