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Tráfico prepara una ofensiva de controles por sorpresa en julio contra el alcohol
La campaña durará quince días y los dispositivos de la Guardia Civil se instalarán a cualquier hora y en todas las carreteras
| CÁDIZ Actualizado: GuardarNi una copa al volante. La Jefatura Provincial de Tráfico prepara para el mes de julio una ofensiva de controles de alcoholemia para cazar a infractores de todas las edades y condición. Esta campaña tiene como novedad su horario, la duración en el tiempo y los sitios donde se va a aplicar. Así, los controles de la Guardia Civil se montarán de manera sorpresiva a cualquier hora del día, incluida la noche, a partir del próximo 6 de julio. De esta forma se huye de las tradicionales campañas de madrugada que incidían directamente en la movida nocturna.
Las vacaciones de verano son el momento de los trayectos cortos y las copas. El responsable de Tráfico en Cádiz, Luis Javier Herrero, destaca que los controles se harán tanto en la autopista, como en las autovías y carreteras secundarias de la provincia. No son, por tanto, actuaciones selectivas. La campaña durará hasta el 19 de julio.
El alcohol, junto con la velocidad, es la conducta que más denuncias registran las carreteras de Cádiz. Según datos de Instituciones Penitenciarias, 19 personas cumplen condena en la cárceles gaditanas por delitos al volante. En los tres primeros meses de 2009, los tribunales de la provincia han tramitado 48 procedimientos por delitos contra la seguridad vial con petición de cárcel. La Memoria de la Fiscalía de la Seguridad Vial, por ejemplo, destaca que sólo el año pasado, un total de 264 atestados de la Guardia Civil por conducción bajo los efectos del alcohol acabaron en los juzgados gaditanos. Quiere decir que los afectados superaban los 0,5 g/l de alcohol en sangre, ya que por debajo se considera como una infracción administrativa muy grave, siempre que no sea constitutiva de delito. En este caso, la multa oscila entre los 302 y los 602 euros y se impondrá hasta tres meses de retirada del permiso de conducir.
La alcoholemia alcanza su punto máximo una hora después de haber tomado la última copa, para ir descendiendo de manera paulatina a un ritmo de 0,2 gramos por hora.
El segundo caso, que incluye diligencias judiciales, es cuando la ingestión de alcohol deriva en un delito. En este caso se establecen penas de prisión de 3 a 6 meses o multas de 6 a 12 meses y en su caso, trabajos en beneficio de la comunidad de 31 a 90 días. Conlleva retirada de permiso de uno a cuatro años.
Los casos más graves se registran en el tercer supuesto, cuando la ingestión de alcohol al volante pone en peligro la vida o la integridad de las personas, al circular con un exceso de velocidad. En este caso, la alcoholemia va unida a otro delito de velocidad que se paga con penas de prisión de seis meses a dos años y retirada del permiso de conducir.