Los ministros de Defensa de los países integrantes del consorcio, en un momento de su visita de ayer. / L. V.
Ciudadanos

Los siete países promotores del A400M fracasan en la búsqueda de un acuerdo

Los ministros de Defensa se reúnen en Sevilla para decidir que habrá otra cita en un mes y admiten que hay que renegociar

| SEVILLA Actualizado: Guardar
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Decepción. La «cumbre» de ministros de Defensa celebrada ayer en Sevilla para despejar el futuro del A400M había despertado una gran expectación en medios empresariales y políticos (y en Cádiz, donde la planta portuense de EADS-CASA no termina de despejar su futuro), pero ha defraudado. Se esperaba una reunión resolutiva y finalmente ha sido un fiasco. Los ministros de Defensa de los siete países europeos promotores del avión militar -España, Reino Unido, Francia, Alemania, Luxemburgo, Turquía y Bélgica- que se reunieron ayer durante varias horas en el Cuartel General de la Fuerza Terrestre en Sevilla, y visitaron después la planta de montaje final de la aeronave, en la factoría de EADS-CASA de San Pablo, se limitaron a lanzar un mensaje dilatorio, que ni siquiera pronunció la titular española. Carme Chacón, para indignación de los medios de comunicación presentes, no compareció (sólo lo hizo ante los fotógrafos). Fue el secretario de Estado de Defensa, Constantino Méndez, el encargado de comunicar a los periodistas que los siete responsables se daban otro mes más de plazo para fijar el «perímetro» de la negociación.

Con ello aludía a la revisión de los calendarios de entregas del aparato a los clientes por las demoras causadas por problemas con el motor, y de las condiciones financieras del contrato, aspectos que tendrán que negociar después con el fabricante, Airbus Military.

Previsiblemente, la nueva cita será a final de julio en Francia. En todo caso, Méndez indicó que todos esperan que en este año 2009 queden perfilados los términos de la «renegociación» del contrato.

Sí se transmitió un mensaje tranquilizador: ningún país impulsor del programa se plantea su «retirada total o parcial» del mismo. «Incluido el Reino Unido», significó el secretario de Estado, despejando una duda que pesaba sobre este primer encuentro a alto nivel que se celebra en Sevilla para abordar el desbloqueo del programa.

Sin marcha atrás

Todos tienen «vocación de permanecer», zanjó. Apuntó que «para Inglaterra el avión es técnicamente ventajoso y el proyecto es muy interesante, ya que pone en primera fila a la aeronáutica europea con el proyecto más relevante de la industria mundial»; insistió en que ese país «no puso condiciones en esta reunión» para permanecer en el programa.

Según dijo Méndez, en la reunión se puso de manifiesto que el proyecto es «viable» y que todos los países tienen «interés» en lanzarlo. También se valoró la «reorientación» de la organización de la industria, como «garantía adicional de que el programa esté mejor encauzado», aunque no dio más detalles sobre esta eventual reestructuración.

El programa lleva más de tres años de retraso sobre los plazos previstos y no es del todo seguro que se cumpla el primer vuelo de pruebas de la aeronave a finales de este año, como se ha anunciado últimamente. España tiene pedidos 27 de los 192 aparatos que, hasta el momento, han solicitado clientes de nueve países: los siete europeos promotores más Malasia y Sudáfrica.