Novartis se niega a facilitar la vacuna de la gripe A a los países más pobres
La Organización Mundial de la Salud pide a la industria farmacéutica «solidaridad» con los más desfavorecidos
| MADRIDActualizado:La carrera por la fabricación de una vacuna contra la gripe A, que acaba de arrancar, ya ha encontrado su primer tropiezo. La petición de la Organización Mundial de la Salud (OMS) a las empresas farmacéuticas para que distribuyan este tratamiento de forma gratuita entre los países menos desarrollados no ha tenido el respaldo esperado. Incluso el laboratorio suizo Novartis se ha negado. Precisamente, este es el único que ha anunciado que ya dispone de una vacuna experimental contra el virus H1N1, responsable de la enfermedad. Y podría estar a la venta el próximo otoño. «La solidaridad» que hace unas semanas pidió la directora general de la OMS, Margaret Chan, a la industria farmacéutica para los más pobres ha topado con el mensaje del consejero delegado de Novartis. Daniel Vasella ha advertido que «si uno pretende que la producción de fármacos sea sostenible, hay que crear incentivos financieros».
A precio reducido
En todo caso, Novartis podría estudiar la posibilidad de reducir el precio de las vacunas para los más pobres, aunque a juicio de su consejero delegado son los propios países en desarrollo y los más ricos, a través de sus programas de ayuda y cooperación, quienes deben asumir el coste de estos tratamientos. El laboratorio suizo estima que el precio oscilará entre 10 y 15 dólares por cada dosis en el caso de los pedidos importantes. Y resultará algo más caro para aquellos encargos de menor volumen o que se soliciten más tarde. Algunos gobiernos ya se han adelantado y han realizado sus reservas, según Vasella, lo que puede generar problemas de abastecimiento incluso entre los países más ricos que pueden permitirse el coste de los tratamientos.
La división de opiniones entre las farmacéuticas resulta más que evidente. Porque existen otros laboratorios dispuestos a contribuir con los países más pobres. Es el caso de la compañía británica GlaxoSmithKline, que se ha comprometido a distribuir gratuitamente hasta 50 millones de dosis. También otras empresas más modestas de países en desarrollo han mostrado su interés por donar un 10% de la producción. Otros, como el Grupo Sanofi-Aventis, quieren apoyar la sanidad pública y mantendrá «el máximo de flexibilidad» en la producción.
Con una pandemia recién declarada, ayer la OMS hizo público un nuevo recuento de afectados. Ya hay 35.928 personas contagiadas con el virus H1N1 en 76 países y 163 muertos. Estados Unidos sigue a la cabeza en cuanto al número de afectados (17.855), seguido de México (6.241), Canadá (2.978), Australia (1.823) y Chile (1.694).