La caída del voto por correo presagia una alta abstención en los comicios gallegos
Que la campaña para las elecciones gallegas del 1 de marzo no levanta pasiones es ya un hecho. El temor de los contendientes, y sobre todo del PSOE, a un electorado apático se topó ayer con un dato cierto: la solicitud de voto por correo interno ha caído algo más de un 11%. A estas alturas de la refriega -el plazo para pedir esta modalidad de voto acabó el jueves- en 2005 se habían contabilizado 39.320 solicitudes, casi 4.400 más que ahora. No es un dato definitivo, pero ilustra. Las encuestas siguen afirmando que el triunfo del bipartito está asegurado. Sin embargo, el Partido Popular no se distancia tanto de la mayoría absoluta como para permitir a los socialistas y a los nacionalistas gallegos respirar tranquilos. Especialmente, a los primeros; porque si algo preocupa en las filas de José Luis Rodríguez Zapatero es que su barón apenas rentabiliza sus cuatro años al frente de la Xunta y sólo puede aspirar a repetir resultado.
Actualizado: GuardarLos hombres de José Blanco, que desde que comenzó la campaña recorre su tierra pueblo a pueblo, aseguran que ya se puede percibir «movimiento» entre ese sector de indecisos que en 2005 ayudó a jubilar a Manuel Fraga después de tres lustros y ahora mira a Touriño con indiferencia o incluso recelo.