Más que diplomacia
La visita a España del secretario de Estado del Vaticano, Tarcisio Bertone, adquirió ayer la relevancia institucional que le correspondía a pesar de tratarse de un viaje no oficial. Las manifiestas diferencias entre el Ejecutivo de Rodríguez Zapatero y la Conferencia Episcopal, aun cuando éstas se hayan aquietado con respecto a la diatriba de la pasada legislatura, no deben enturbiar las relaciones entre España y el Vaticano, ni éstas pueden ser utilizadas por el Gobierno para sortear las cuestiones que le enfrentan con la jerarquía eclesiástica.
Actualizado: GuardarLa distinción entre ambos planos ha de responder a algo más que a una concepción diplomática de las relaciones entre el Estado y la Iglesia católica, por lo que tampoco debería dar lugar a un uso táctico de tal dualidad. La invitación del presidente Rodríguez Zapatero al Papa para que acuda a Santiago con motivo del Año Santo Compostelano de 2010 constituye un ejemplo idóneo de cómo el poder político puede implicarse en una conmemoración de raíz religiosa que concierne a millones de creyentes preservando la aconfesionalidad del Estado y sirviendo al interés común de los españoles. En la medida en que el Gobierno no tiene intención de modificar los acuerdos del Estado español con la Santa Sede en el articulado de la Ley Orgánica de Libertad Religiosa, las divergencias con el Vaticano se centran en las cuestiones morales que aborde la asignatura Educación para la Ciudadanía y en la reforma de la Ley del Aborto. Siendo imposible la sintonía entre el Gobierno y la Iglesia católica en este último tema, sería deseable que la comunicación en torno a la implantación de la citada asignatura contribuyera a acotar las diferencias. Pero incluso por profundas que sean éstas, no deberían empañar la coincidencia y la colaboración que pudiera darse entre España y el Vaticano ante desafíos como la extensión de los derechos humanos en el mundo, la lucha contra el hambre y la resolución pacífica de cuantos conflictos están desgarrando amplias zonas del planeta.