ANDALUCÍA

La Guardia Civil sospecha de un ajuste de cuentas en el crimen de Mairena

Las causas pueden deberse a un altercado del marido de la víctima o al tráfico de estupefacientes

Actualizado: Guardar
Enviar noticia por correo electrónico

La Guardia Civil ha iniciado una investigación con objeto de localizar a los cuatro sujetos que en la tarde del miércoles terminaron con la vida de una mujer de 31 años, Rocío J.S., tras asestarle una puñalada en el asalto a su vivienda del barrio Los Alcores del citado municipio, adonde los delincuentes habían acudido, según las primeras hipótesis, a atacar al cónyuge de la mujer por un posible ajuste de cuentas relacionado con el tráfico de estupefacientes o por un altercado de tráfico que previamente había mantenido el sujeto con los verdugos de su mujer, confirmaron fuentes del entorno vecinal.

Por su parte, desde el Instituto Armado se informó de que el Equipo de Policía Judicial de la Comandancia de Sevilla se está encargando del caso para tratar de esclarecer este crimen en el que, por el momento, no se descarta ninguna hipótesis y así poder detener a los cuatro individuos, de etnia gitana, que en la tarde de ayer y ataviados con ropa deportiva acabaron con la vida de la citada mujer antes de darse a la fuga. Una vez que se ha tomado declaración al esposo de la víctima y a varios testigos presenciales de los hechos, la hipótesis principal es que los cuatro individuos irrumpieron en la vivienda con intención de atacar al cónyuge de la mujer, quien se habría interpuesto durante la agresión recibiendo lesiones que finalmente le han conducido a la muerte.

Una familia corriente

En el día de ayer, vecinos de la mujer apuñalada coincidieron en afirmar que la familia era «normal y corriente» e hicieron hincapié en que eran «buenas personas» y «nunca» habían dado «problema» en la zona. Uno de los vecinos que se acercó a comprobar que los conocidos que tiene en el bloque donde residía la fallecida estaban «bien», explicó que «eran buenas personas, una familia normalita».

En este sentido, manifestó que, aunque no lo sabía con seguridad, se comentaba que se trataba de un «ajuste de cuentas» y que, durante varios días, «tres chicos» habían estado rondando por las inmediaciones de la vivienda. «Según me han comentado, había tres chicos esperándolos y se fueron para ellos. Para evitar la muerte de su marido, la mujer se metió en medio y recibió la puñalada, en su propia casa», aseguró. El dependiente de una frutería cercana a la vivienda de la fallecida, afirmó que era cliente habitual y nunca había visto «nada raro».