TRIBUNA

Cádiz, Ciudad Cultural

| CONCEJAL DEL GRUPO MUNICIPAL SOCIALISTA DEL AYUNTAMIETNO DE CÁDIZ Actualizado: Guardar
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Acabó el año 2008 y Cádiz, nuestra ciudad, se mantiene como eterna candidata a Ciudad Cultural. Me explico, es ya un lugar común que desde todos los ámbitos se alabe y se pregonen las potencialidades de Cádiz como foco cultural y se subraye la capacidad de nuestra cultura propia para darle capacidad de atracción y personalidad a la ciudad. Se habla de nuestra cultura como valor añadido, como el elemento que ayudará al desarrollo de otros sectores tales como el turismo, el comercio, etc. Sin embargo, es una opinión, la realidad no puede ser más plana, más gris, menos esperanzadora. ¿En qué consiste nuestra vida cultural como ciudad?, ¿destacamos o somos singulares en algo?, ¿se nos conoce fuera de nuestras fronteras o en el resto de España por algún aspecto cultural determinado?. Si somos sinceros y realistas la respuesta es clara. No y en nada.

Si repasamos el año que acabó no encontramos nada novedoso, ninguna innovación, todo suena a lo mismo, a lo de siempre y en más cutre si es que ello fuera posible. Nuestro festival emblemático, el FIT, languidece entre el conformismo y la falta de impulsos renovadores. Alcances, en tiempos cita obligada de la cultura más avanzada, es un festival de documentales en un país donde se contabilizan más de doscientos de los mismos. El Museo de las Cortes, se supone que un símbolo a cuidar ante el Bicentenario de La Pepa, se asemeja a un gabinete de anticuario decimonónico y, por último, las programaciones de artes en vivo (teatro, danza, música, etc.) no pueden ser más convencionales y temerosas de todo aquello que suponga riesgo o innovación.

Claro que si preguntamos a nuestro Equipo de Gobierno municipal las cosas son muy diferentes. Hay grandes proyectos. Tabacalera será un gran centro cultural, aunque no sepamos todavía cómo, ni cuándo, ni con qué medios. Tendremos el mejor y mayor museo del títere, aunque no se conozca el más mínimo detalle del plan museístico. Habrá un Museo o Centro, aun están decidiendo qué, de Arte contemporáneo, aunque tampoco sepamos lo más mínimo del proyecto, si compartirá espacio con el arte cofrade, cómo se financiará o qué contendrá. Eso sí, hay una cosa clara y es que un cuadro de los Costus propiedad municipal no estará en él, lleva años perdido sin que el gobierno del Partido Popular nos dé la más mínima noticia. Ya ven, muchos proyectos y pocas realidades, todo un estilo de gobernar.

Y todo esto en el plano de la cultura más visible, de difusión. Si hablamos de la cultura de proximidad, la de barrio, la del ciudadano en su calle y entorno más inmediato, el estado de Cádiz es lamentable. Déficit de bibliotecas públicas, por debajo de las recomendaciones y la legislación. Amplias zonas de la ciudad sin equipamientos culturales de proximidad, centros cívicos o casas de cultura, a los que acudir para la cultura del día a día. Lo que sería un escándalo en cualquier ciudad capital de provincia, aquí es lo cotidiano y lo normal.

2008 ha sido el Año Europeo de la Diversidad Cultural. En uno de los últimos plenos de 2007 se le preguntó, por parte del Grupo Socialista, al gobierno conservador de la ciudad si iba a programar algo en este sentido. Contestaron que sí, que lo estaban estudiando. Pasó el 2008, y lo siguen estudiando. Celeridad y eficacia, todo un ejemplo, a lo mejor en el 2012 se suma la diversidad al bicentenario. Nos dirán entonces que fue para ahorrar recursos. Y muchos se lo creerán. Nosotros no, estamos en contacto diario con su enorme capacidad para lo que podemos llamar el trile estadístico de la política municipal. Cifras de espectadores, cifras de actos, cifras de dineros, cifras impacto en prensa, cifras de gasto publicitario, cifras de todo lo cifrable. ¿Y al final qué?. Pues que en Cádiz no hay una sola compañía de teatro profesional, que la ciudad de Falla no tiene nada que mostrar en memoria del maestro, que nuestro flamenco apenas sale de Cortadura, que en los barrios no hay bibliotecas y un triste etcétera que mejor no extender.

Aunque eso sí, en 2012, todo estará solucionado, seremos Capital Iberoamericana de la Cultura. Cuando sepamos qué es, a lo mejor nos lo creemos.