Opinion

Cuidado, llegan las Navidades

El martes día 18 a las 9.30 de la mañana fui a recoger mi bicicleta que estaba aparcada en la plazoleta que está justo delante de la Policía Local. La había dejado allí,como muchas noches, para que ningún ladrón me la robase. Es la única plazoleta que está adecuada para poder aparcar bicis en todo Cádiz, pues al llegar me encontré que la bici no estaba y le pregunté al policía de guardia que si sabía algo y él gustosamente me indicó que su jefe había dado la orden de llamar a la grúa porque no le gustaba que la bici estuviera ahí.

Actualizado: Guardar
Enviar noticia por correo electrónico

Con gran asombro me acerque al pabellón, donde la grua deposita nuestros coches y el hombre que estaba allí me comentó que en 15 años de trabajo nunca había visto eso y que el policía de la puerta me había denunciado. Vuelvo a comisaría otra vez a pedir explicaciones y me sientan en una oficina con otro policía el cual me dice que hay un artículo 70 que dice que no se pueden aparcar bicis en las plazoletas.

Le pido por favor que me enseñe ese artículo y no se le ocurre otra cosa que llamarme inculto. Le respondo diciendo que dejaría de ser un inculto si me enseñara o me diera ese famoso artículo. Al final termina diciéndome que la impresora estaba mal y que no me lo podía dar.

Al cabo de un rato pidiendo explicaciones les pido por favor que me den la copia de la multa y ellos me dicen que un policía que estaba en la calle me la iba a traer. Algo dudoso dado que me habían dicho que el policía denunciante era el que estaba de guardia, además fue el que me dijo que su jefe le había ordenado a él que quitara esa bici.

Pasado un rato, ningún policía venía a darme nada e, inculto de mí, me persono otra vez en el pabellón y me encuentro allí al policía que me iba a dar la famosa copia (algo dudoso también). Al darme mi copia me encuentro que me ha dado una multa sin nombre, sin dirección y la casilla de firma del denunciado sin rellenar (una casilla donde si no estuvieras presente te escriben NO PRESENTE).

Al final me encuentro pagando 60 euros para poder sacar mi bicicleta del depósito y con una multa con muchas irregularidades de 100 euros, por no hablar del candado que me habían cortado. Moraleja: prefiero aparcar la bici en casa del ladrón, seguro que me saldría más barato.

Jaime Chacartegui Sánchez Cádiz